Bruselas. La Unión Europea (UE) y Estados Unidos continuarán con las negociaciones sobre los aranceles de Estados Unidos a las importaciones de acero y aluminio después de que Washington extendió hasta el 1 de junio las conversaciones con los socios comerciales.

Los observadores dijeron que la UE no está de acuerdo con las medidas alternativas para evitar los aranceles sobre los metales. El bloque también está insatisfecho con las amenazas de Estados Unidos respecto de las negociaciones. Sin duda, continuará la incertidumbre.

Desacuerdos por las restricciones voluntarias. Daniel Gros, director del Centro para Estudios de Políticas Europeas (CEPS), dijo a Xinhua que Estados Unidos propuso a la UE aceptar las "restricciones voluntarias a las exportaciones" de acero y aluminio como condición para una exención permanente a los aranceles de los metales.

"Pero este tipo de acuerdo ya no es permitido por la Organización Mundial de Comercio (OMC). ¿Cómo puede estar de acuerdo la UE con algo que es ilegal?", dijo Gros.

Tales medidas son voluntarias, pero en esencia son obligatorios. En la década de 1980, Washington utilizó este mecanismo para restringir las exportaciones de acero y automóviles hacia Estados Unidos.

Si los exportadores no están de acuerdo con reducir "automáticamente" las exportaciones a Estados Unidos, Washington volvería a introducir los aranceles. Durante la Ronda de Uruguay de la OMC, todos los miembros acordaron eliminar de forma voluntaria las restricciones a las exportaciones.

La UE indicó que espera una exención permanente y afirmó que las medidas arancelarias han incrementado la incertidumbre en el mercado y han repercutido en los flujos comerciales mundiales.

La comisaria de Comercio de la UE, Cecilia Malmstrom, dejó claro a Estados Unidos que la UE no aceptará el uso de restricciones voluntarias a las exportaciones a cambio de exenciones a los aranceles sobre el aluminio y el acero.

La UE indicó que espera una exención permanente y afirmó que las medidas arancelarias han incrementado la incertidumbre en el mercado y han repercutido en los flujos comerciales mundiales.

Molestos con la amenaza. La UE ha expresado a Estados Unidos su insatisfacción por el uso de amenazas para promover las negociaciones.

El bloque emitió una declaración después del más reciente anuncio de Estados Unidos y dijo que la UE está dispuesta a discutir asuntos de acceso a mercado favorables a los intereses de ambas partes, pero no negociará bajo amenazas.

Según informes, Estados Unidos está impaciente por alcanzar un acuerdo comercial con la UE sobre aranceles automotrices.

Lawrence Kudlow, director del Consejo Económico Nacional de Estados Unidos, dijo que el presidente Donald Trump espera que la UE haga concesiones en el asunto de los aranceles automotrices. Según informes, Trump también desea elevar las cuotas europeas de importaciones de carne de res estadounidense.

Los observadores dijeron que a pesar de la actitud europea abierta a las negociaciones transatlánticas sobre acceso a mercado, la UE está plenamente consciente de la presión de Estados Unidos por los aranceles al acero y aluminio. En tal situación, cualquier negociación transatlántica sobre acceso a mercados no puede ser recíproca.

 

Los líderes de Francia y Bélgica declararon que la UE no negociará acuerdos comerciales con un arma en la cabeza.

En marzo, Trump decidió imponer un arancel de 25% sobre las importaciones de acero y uno de 10% sobre las de aluminio por "motivos de seguridad nacional".

El hecho de que el gobierno estadounidense utilice los aranceles como una pieza de negociación para beneficiarse de otros países es considerado por los socios comerciales como una abuso.

Según informes anteriores, la Comisión Europea ha preparado una lista de aranceles de represalia que podría imponer una tarifa de 25% sobre productos como motocicletas Harley Davidson, bourbon y pantalones de mezclilla.