Representantes de Estados Unidos, Canadá y México concluyeron el domingo la primera ronda de conversaciones para reformar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en medio de señales de que el cronograma para cerrar las negociaciones a comienzos de 2018 podría resultar demasiado ambicioso.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con poner fin al pacto que rige desde hace 23 años sin cambios importantes, describiéndolo como un desastre que elimina cientos de miles de puestos de trabajo industriales en su país.

Los tres países, que tienen importantes desacuerdos en temas cruciales, planean reunirse cada tres semanas hasta fin de año para concluir la modernización del pacto antes de las elecciones que se celebrarán en Estados Unidos y México en 2018.

"Las instrucciones que recibió el grupo fueron claras: Trabajen, y trabajen rápido", dijo una de las personas que participó de las conversaciones. "Esta negociación no se parece a ninguna otra de la que hayamos participado", agregó.

"No sacrificaremos lo esencial de una negociación para cumplir un cronograma", añadió la fuente, que no estaba autorizada a hablar públicamente sobre las conversaciones.

Expertos en temas comerciales han dicho en repetidas ocasiones que el cronograma es demasiado ambicioso, dada la cantidad de trabajo y las diferencias que hay en temas claves.