Ciudad de México. Donald Trump puede ser el presidente de Estados Unidos, pero sus palabras no necesariamente tienen el peso de su Gobierno en la sacudida comercial más grande que está impulsando. A veces, es mejor bloquearlas y seguir adelante, según algunos funcionarios.

Las negociaciones entre Estados Unidos, Canadá y México para redefinir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se vieron opacadas esta semana por el plan de Trump de imponer aranceles del 25% a las importaciones de acero y afirmaciones de que "las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar".

Los participantes en las conversaciones no se sorprenden con las interrupciones por parte de Trump, las cuales varían desde sus representaciones de Estados Unidos como una víctima de Canadá y México hasta las amenazas de abandonar el acuerdo de 24 años que ha calificado de "desastre".

Varios funcionarios expresaron en privado su frustración por sus últimas andanadas durante la séptima ronda de conversaciones del TLCAN en México, donde Trump ha provocado frecuentes ataques al insistir en la construcción de un muro fronterizo que, según él, los mexicanos pagarán.

Pero también dijeron que canadienses, mexicanos y el personal técnico de la oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos (USTR), Robert Lighthizer, se han mantenido enfocados en la tarea de revisar el acuerdo.

"Nuestra posición en todo esto es: no reaccionen. Apéguense a los hechos", dijo un funcionario cercano a las conversaciones cuando se le preguntó cómo se puede confiar en un hombre que elogia las guerras comerciales para modificar un acuerdo comercial.

"(Se debe) mantener las posiciones oficiales del Gobierno, y sobre todo con nuestras contrapartes directas, el USTR, el Departamento de Comercio, y tomar decisiones serias sobre esa base", agregó el funcionario, que habló bajo condición de anonimato.

Los negociadores concluyeron un capítulo sobre prácticas regulatorias esta semana y los funcionarios dicen que podrían terminar con otro puñado antes de que los ministros de Estados Unidos, México y Canadá se reúnan para conversar en la Ciudad de México este lunes.

El funcionario también expresó la opinión de que el hecho de que Estados Unidos permaneciera en la mesa de negociaciones fue "una victoria".

"Debemos ser sinceros y decir que, independientemente del ruido político, estamos en un lugar mejor que hace seis o tres meses", dijo el funcionario a los periodistas. "En otras palabras, creo que la probabilidad de que Estados Unidos se retire abruptamente es menor hoy que hace seis meses", añadió.