Previo a su arribo a la capital salvadoreña, este martes, Obama concedió una extensa entrevista a La Prensa Gráfica, donde se abordaron distintos puntos, entre ellos su visión sobre la evolución del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominica (DR-Cafta, por sus siglas en inglés).

Obama, en su época como senador, votó en contra del Cafta y argumentó su decisión en que "el acuerdo comercial hace menos por proteger los derechos de los trabajadores que los anteriores tratados comerciales y hace muy poco para enfrentar los estándares ambientales básicos en los países centroamericanos”.

Cinco años después y en el cargo de presidente de su país, la visión de Obama sobre el pacto comercial es distinta, aunque recalca que “los acuerdos comerciales deben buscar nivelar el terreno de juego para nuestras empresas y nuestros trabajadores”.

“Desde el primer día, mi administración ha estado comprometida en aplicar nuestros tratados existentes, enfrentar las serias preocupaciones que todavía tenemos con los tratados pendientes, además de asegurar que los futuros tratados establezcan altos estándares laborales y ambientales”, reconoció el mandatario que cree fundamental que en el marco del Cafta haya una fuerte aplicación de las leyes laborales por parte de nuestros socios.

“Estamos trabajando constantemente para que esas leyes se cumplan y esto incluye el envío de misiones para revisar las condiciones laborales en los países con los cuales tenemos tratados de libre comercio”, puntualiza, ello añade ha derivado en acciones concretas debido a que en donde ha sido necesario se han tomado acciones “sin precedente para aplicar estos compromisos”.

Obama se refiere particularmente al caso guatemalteco donde las organizaciones sindicales de Estados Unidos han señalado casos de violaciones al acuerdo y se prepara una demanda en el marco del Cafta.

“El año pasado (2010), mi administración interpuso el primer caso en materia laboral que Estados Unidos ha iniciado bajo un tratado de libre comercio para asegurar que las violaciones a las leyes laborales sean corregidas”, explica.

Motor económico. El presidente estadounidense destacó también que el Cafta ha permitido una mejora en el comercio y en dos direcciones.

“Podemos estar de acuerdo en que los productores estadounidenses están vendiendo más productos y servicios a sus clientes en Centroamérica, y también que los productores centroamericanos están vendiendo también más bienes y servicios a los consumidores estadounidenses que antes de tener el Cafta. Esas son buenas noticias”, sentencia.