Panama City. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, visitó Florida y prometió restablecer la economía y el medioambiente de la región dañada por el derrame petrolero de BP Plc, declarando las playas de la costa del Golfo de México "abiertas para negocios".

En su quinta visita a la zona desde que el pozo de BP en aguas profundas del Golfo de México se rompió el 20 de abril, Obama sostuvo conversaciones este sábado con empresarios locales para conocer sus preocupaciones respecto al impacto del peor derrame petrolero costa afuera en el mundo.

"No estaré satisfecho hasta que el medioambiente haya sido restablecido, sin importar el tiempo que tome", dijo Obama a reporteros tras el encuentro.

Visita para incentivar. Obama y su familia están en un viaje familiar por el fin de semana a Panama City como parte de un intento por alentar a que más turistas visiten las famosas playas de arena blanca de Florida, que han sufrido sólo daños menores con el derrame, mayormente en forma de bolas de alquitrán y pequeñas manchas de petróleo.

"También quiero señalar que como resultado de los esfuerzos de limpieza, las playas a lo largo de la costa del Golfo están limpias y seguras y abiertas para negocios", dijo.

La aprobación de Obama se ha visto afectada por el descontento popular, especialmente en las comunidades de la costa del Golfo, por la respuesta de su Gobierno al derrame.

El mandatario cayó bajo fuertes críticas a comienzos de la crisis por aparecer entregando demasiada responsabilidad en el manejo del derrame a BP, la que en reiteradas ocasiones buscó minimizar el tamaño del desastre.

El Gobierno ha tenido problemas para cambiar esa percepción pese a luchar por tratar de recuperar el terreno perdido.

BP está por finalizar la perforación de un pozo de alivio para eliminar el malogrado pozo Macondo, que fue tapado provisionalmente hace un mes tras filtrar un estimado de 4,9 millones de barriles de crudo en las aguas del Golfo de México.

Retraso es "inaceptable". Este sábado, el presidente dijo que consideraba "inaceptable" cualquier retraso por parte de BP o funcionarios en el pago de reclamos a individuos afectados por el derrame.

Obama fue presionado para que pase parte de sus vacaciones de verano en la región del Golfo para mostrar solidaridad con los miles de pescadores y personas en la industria de turismo cuya calidad de vida se ha visto amenazada por la filtración de crudo.

Mientras que Florida salió mayormente indemne, otros estados como Luisiana, Misisipi y Alabama se vieron fuertemente afectados y están en el foco de las operaciones de limpieza de BP.

El petróleo derramado en los sensibles humedales y marismas ensució kilómetros de plazas y obligó al cierre de zonas ricas para el rubro pesquero.

Dueños de hoteles, agencias de turismo y otros negocios han enviado miles de quejas por daños a BP, reclamando que el derrame ha alejado a muchos visitantes durante la lucrativa temporada veraniega.

La compañía británica ha establecido un fondo por US$20.000 millones  para responder a los reclamos.

El primer viaje de la familia Obama a Panama City probablemente servirá de impulso para funcionarios de turismo local, quienes han estado tratando de contrarrestar la percepción de que las playas de Florida estaban mezcladas con el petróleo que contaminó otras partes del litoral del Golfo.