El Consejo General de la Organización Mundial del Comercio (OMC) adoptó finalmente el protocolo que permitirá implementar el Acuerdo de Facilitación del Comercio, el primer pacto alcanzado en el seno del organismo en 20 años.

El Acuerdo se aprobó por consenso -como es preceptivo-, tras dar finalmente los 160 miembros su consentimiento, y tras un retraso de 24 horas que hizo sonar todas las alarmas ante la posibilidad de que de nuevo no pudiera ser adoptado.

Finalmente, las cuestiones relevadas ayer por Argentina y algún otro miembro fueron formales y no supusieron ningún obstáculo para adoptar el protocolo que incorporará el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio a la legislación del organismo, y permitirá su implementación.

El acuerdo de Facilitación del Comercio establece decenas de medidas para facilitar el flujo de bienes en las aduanas, reducir la burocracia y con ello multiplicar los intercambios comerciales entre países y reducir de forma notoria de los costes de dichas transacciones.

El pacto se remonta a hace casi un año, cuando se celebró la reunión ministerial ordinaria del organismo en Bali (Indonesia) y se logró el primer acuerdo en 20 años de negociaciones.

No obstante, para que pudiera ser implementado, debía ser adoptado el protocolo.

El plazo expiraba a media noche del pasado 31 de julio, pero el protocolo no se firmó en dicha ocasión porque India lo bloqueó, argumentando que durante los seis meses transcurridos desde Bali, nada se había adelantado en su reivindicación de salvaguardar oficialmente su programa de seguridad alimentaria.

India tiene un programa de subsidios por el cual compra a los pequeños agricultores -que son la mayoría, con menos de 1,2 acres de terreno- los productos por encima del precio del mercado y después los revende a precios ajustados al poder adquisitivo de los ciudadanos más pobres.

Este sistema había sido duramente criticado por varios miembros, especialmente Estados Unidos y Pakistán, que lo acusan de no ser consistente con las normas de la organización.

No obstante, y precisamente, para contar con el apoyo indio en el acuerdo de Facilitación del Comercio, en Bali se aceptó que el programa de incentivos quedaría exento de cualquier disputa comercial hasta 2017.

Nueva Delhi quería más, uso su veto, negoció, y logró lo que se proponía.

El pasado 13 de noviembre India y Estados Unidos anunciaron que habían alcanzado un acuerdo por el cual los miembros de la OMC se comprometen a no denunciar ante el Órgano de Solución de Diferencias (OSD) del organismo los programas de seguridad alimentaria que mantienen algunos países en vías de desarrollo (no sólo el de Nueva Delhi), hasta que no se llegue a una solución permanente.

Esto quiere decir que ya no existe el límite temporal de 2017 y que no se podrán presentar denuncias.

En la reunión de hoy se aprobó un texto que da garantías legales a este acuerdo sobre seguridad alimentaria.

Asimismo, los miembros del Consejo General aprobaron un tercer texto por el cual se comprometen a reanudar "lo antes posible" las negociaciones sobre otros temas acordados en Bali y sobre los que no se ha avanzado, especialmente los referidos a las Naciones Menos Favorecidas.

Además, los miembros acordaron que debe consensuarse antes del 31 de julio de 2015 el programa de trabajo para la finalización de la Ronda de Doha para el Desarrollo, que se está negociando infructuosamente desde hace 13 años.