Ginebra. La Organización Mundial del Comercio (OMC) presentó este martes un nuevo sistema para facilitar el comercio mundial que aún debe ser aprobado por sus miembros y que podría ser eventualmente bloqueado por la India, que ha amenazado públicamente en ese sentido.

Este nuevo sistema, llamado oficialmente Trade Facilitation Agreement Facility (FTAF), establece decenas de medidas para facilitar el flujo de bienes en las aduanas, como la informatización de los procesos de importación y exportación, la ventanilla única para el exportador, la reducción de la burocracia y procedimientos más claros.

El objetivo es que los costes de las transacciones se reduzcan en 10% en los países ricos y en 15% en los emergentes.

El problema recae en el hecho de que para que este sistema pueda aplicarse precisa de un protocolo que le dé marco legal para que pueda introducirse en el bloque normativo de la OMC.

El propio director general, Roberto Azêvedo, fue claro al respecto en su discurso de presentación del sistema.

Lo primero que deberán hacer los países es identificar las necesidades específicas y solicitar ayuda para superarlas, tanto técnica como financiera.

"El sistema está ahora listo, pero debo ser claro respecto al hecho de que sólo podrá ser operacional cuando el protocolo sea adoptado por los miembros de la OMC".

El acuerdo FTAF fue el primero alcanzado en más de 20 años en el seno de la OMC y se logró en la pasada reunión ministerial de Bali, en diciembre pasado, y allí se estableció que el protocolo debería aprobarse en el Consejo General -máximo órgano decisorio de la OMC- antes del 31 de julio de este año.

El último Consejo General antes de esta fecha tendrá lugar el próximo jueves 24 de julio.

Sin embargo, la India ya ha amenazado que podría bloquearlo -los protocolos deben aprobarse por consenso- una decisión que, aparentemente, tomará mañana, miércoles, en el Consejo de ministros.

La India tiene un programa de subsidios a sus pequeños productores agrícolas mediante el cual les paga precios elevados por sus productos y después los revende más baratos a sus propios ciudadanos.

Nueva Delhi defiende este programa argumentando que se trata de la seguridad alimentaria de los 600 millones de pobres que tiene su país.

Algunos países, especialmente Estados Unidos y Pakistán, denunciaron en Bali este programa porque viola las normas de la OMC y porque consideran que los productos no sólo acaban siendo distribuidos entre la población, sino que son vendidos en el mercado mundial.

La India decidió entonces bloquear la aprobación del FTAF, y mantuvo el bloqueo hasta que hubo un acuerdo por el que los Estados miembros renunciaron a establecer cualquier contencioso comercial con Nueva Delhi -contra cualquier otro país emergente que subsidie su agricultura- hasta 2017, y al mismo tiempo debería alcanzarse un acuerdo global sobre seguridad alimentaria.

Sin embargo, la India afirma ahora que no se ha avanzando en nada respecto al acuerdo de seguridad alimentaria y amenaza con bloquear la aprobación del protocolo y la puesta en marcha del FTAF.

En caso de que el protocolo se apruebe y el acuerdo se ponga en marcha, los países pobres y en desarrollo que quieran usar el sistema podrán hacerlo y contarán con la ayuda de la secretaría de la OMC.

La secretaría cuenta incluso con un presupuesto de hasta US$230.000 por país y un proyecto para implementar el acuerdo, aunque la idea es que los países se dirijan a otras fuentes de financiación como donantes bilaterales, el Banco Mundial o bancos regionales de desarrollo.

Lo primero que deberán hacer los países es identificar las necesidades específicas y solicitar ayuda para superarlas, tanto técnica como financiera.

Varias organizaciones internacionales, entre ellas el Banco Mundial, la OCDE, la UNCTAD, y la Comisión de Naciones Unidas para América Latina, África, Asia y Europa, y el Centro Internacional de Comercio, se congratularon este martes por la presentación del servicio y se mostraron dispuestas a colaborar con los países que quieran utilizarlo.