Las negociaciones para un acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea avanzarán hacia mediados de este año pero no concluirán completamente dado que aún hay temas por resolver, dijo el lunes el comisario de Comercio de la UE, Karel De Gucht.

Tras seis años de estancamiento, ambos bloques relanzaron el año pasado las negociaciones, que buscan crear una zona de libre comercio de 750 millones de consumidores y bienes comerciales valorados en 65.000 millones de euros (US$82.000 millones) anuales.

Durante una visita a Paraguay, país miembro del Mercosur junto a Argentina, Brasil y Uruguay, Gucht dijo que la presentación de propuestas en la siguiente ronda de conversaciones prevista para marzo en Bruselas dará más fuerza a las negociaciones.

Otra ronda de negociaciones se celebrará en Asunción en mayo.

"No creo que sea posible finalizar completamente las negociaciones para mediados de este año (...) simplemente no quiero poner una fecha exacta del acuerdo final pero continuamos nosotros negociando a un ritmo muy regular", dijo el funcionario en una reunión con periodistas en Asunción.

"En qué momento se llegue a una conclusión no podemos saberlo, pero vamos a trabajar esto con toda la velocidad posible", agregó.

Desde que se relanzaron las negociaciones, se registraron avances en temas no arancelarios como derechos de propiedad intelectual, adquisiciones gubernamentales, subsidios y reglas de inversiones.

Pero entre los obstáculos se encuentra la fuerte oposición de los agricultores europeos, que temen que un acuerdo comercial con el Mercosur los perjudique, aunque aumente las exportaciones de bienes y servicios de Europa en general.

"La Unión Europea ha invertido más en Mercosur que en China, India y Rusia, todos conjuntamente. Ahora tenemos una relación comercial muy intensa, una relación económica muy intensa y queremos desarrollar esto aún más", dijo Gucht.

Agregó que los derechos de propiedad intelectual constituían una parte muy importante de las negociaciones y que el comercio de transgénicos era un tema muy sensible por la posición de países como Austria, que se oponen ferozmente a los cultivos genéticamente modificados.

"Realmente no estamos buscando soluciones que obstaculicen el comercio, pero queremos tomar en cuenta también la sensibilidad de los países en cuanto al tema", sostuvo.

Gucht se reunió con el presidente paraguayo, Fernando Lugo, y con el canciller Héctor Lacognata, antes de volar a la capital uruguaya, donde tiene previsto encontrarse con autoridades el martes.

Lacognata dijo a periodistas que su país se encuentra haciendo gestiones para que el acuerdo Mercosur-UE contemple un tratamiento diferenciado a las economías menores del bloque sudamericano y especialmente a Paraguay, por ser un país de menor desarrollo y sin litoral marítimo.