El presidente electo de Paraguay, Horacio Cartes, aseguró que "sería una tontería" salirse del Mercosur, bloque del cual el país fue suspendido hace un año, tras la controvertida destitución de Fernando Lugo.

En entrevista con el diario chileno El Mercurio, Cartes sostuvo que "cualquier diálogo diplomático sobre ese u otro asunto, desde simples consultas hasta acuerdos formales, debe considerar realidades y el derecho".

"Paraguay debe relacionarse muy bien con el mundo. Los vecinos, ciertamente, pero también con nuestros hermanos latinoamericanos y asimismo con Asia", señaló en cuanto a si iba a privilegiar una mayor apertura comercial.

El Mercosur y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) suspendieron a Paraguay tras el golpe institucional con que se desplazó al presidente Lugo, y ahora, tras la normalización institucional que significaron las elecciones del 21 de abril, en las que el tradicional Partido Colorado regresó al poder de la mano de Cartes, parecieran estar dadas las condiciones para el regreso a estos nucleamientos.

En principio el presidente de Uruguay, José Mujica, a cargo de la presidencia pro témpore del Mercosur, invitó al mandatario electo del Paraguay a participar de la cumbre que se realizará en junio en Montevideo, pero Cartes declinó la invitación por entedender que como asumirá el 15 de agosto no le corresponde asistir.

El Senado paraguayo había rechazado la incorporación de Venezuela al Mercosur y ahora, para reincorporarse tiene que aceptarlo como miembro pleno, ya que ingresó en julio último. En este contexto, las afirmaciones del presidente electo tienen especial significación.

En otro orden de cosas, el empresario del Partido colorado habló de la relación de su país con el resto del mundo. "Europa ha mantenido una excelente relación con Paraguay durante la crisis de 2012. Con Rusia tenemos una aproximación de recíproco interés creciente. Con los países árabes se estrechan cada vez más nuestras relaciones. Israel es también una referencia importante", detalló.

Consultado por su posición de puente entre el Pacífico y el Atlántico, explicó que "ser puente es mirar a ambos lados y más allá de esos lados. Incrementar la infraestructura y proyectarla con calidad, acortar tiempos. Producir encuentro entre los distantes. Integrarse verdaderamente en los flujos cotidianos de bienes y personas".

Anunció que hará todo lo posible por estrechar la relación con la Alianza del Pacífico, del cual Paraguay es país observador.