Santiago. La posibilidad de una posible subida de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed), encontrará a una región de América Latina bien preparada para amortiguar sus efectos, señaló el director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner.

Indicó que el FMI, si bien no hace pronósticos puntuales sobre cuándo la Fed efectuará “su primer movimiento”, las expectativas del mercado señalan que esta ocurriría entre los próximos seis a nueve meses.

“La región está bien preparada, cuenta con amplias reservas internacionales, sistemas financieros bien capitalizados, una estructura de deuda tanto en sector público como en el sector corporativo, con una estructura de amortización relativamente buena, finanzas publicas que son sanas e inflación baja, por eso, la región está bien preparada”, dijo.

Durante la presentación del informe de perspectivas económicas para la región, realizado en Santiago de Chile, refirió que también llevará a un entorno donde, gradualmente, las tasas de interés “dejarán de exhibir una tendencia decreciente que tuvieron en los últimos años”.

“Y entraremos en una fase en la cual las tasas de interés empezarán a subir, a diferentes velocidades, pero eventualmente este fenómeno se verá reflejado en los mercados domésticos”, explicó.

En otro momento, sostuvo que existen escenarios donde a pesar que el ajuste de tasas fue bien comunicado y anticipado al mercado, genera ciertos escenarios de volatilidad, como en el 2013, cuando se anunció de aumento de tasas de interés a largo plazo.

“Esa volatilidad de los mercados domésticos y esa volatilidad cambiaria, no se puede descartar tampoco, pero tenemos que estar atentos y las autoridades deben estar muy vigilantes y dispuestas a evitar que esos escenarios afecten de manera exagerada la liquidez en sus mercados”, explicó.

En ese sentido, precisó que pudo conocer que las autoridades de la región actuaron “de manera oportuna” y cuentan con instrumentos importantes, además de niveles muy elevados de reservas internacionales.

“Además, algunos países cuentan con la línea de crédito flexible del FMI, estructuras de deudas sanas, pero no se puede descartar este escenario. En la región, en la mayoría de los países, vemos una situación de relativa fortaleza para hacerle frente a este entorno”, manifestó.