Ciudad de México. Luego de analizar el Cuarto Informe de Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, los dirigentes empresariales del país coincidieron que en lo que va de la administración se han logrado grandes cambios estructurales, pero no se han conseguido los resultados económicos esperados.

Enrique Solana, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), destacó que pese a la aprobación de una batería de reformas estructurales “faltó acelerar su implementación para que el país tuviera el crecimiento económico esperado que era de al menos cinco por ciento”.

Según el dirigente, esta administración pasará a la historia por las reformas que realizó a la Constitución, las cuales son un patrimonio que permitirá al país detonar su crecimiento económico en el mediano o largo plazo. “La lentitud con la que se han implementado las reformas, sobre todo, las de corte económico no ha permitido que esta administración se beneficie de esos cambios, por lo que el promedio del crecimiento sigue siendo inercial”.

Este año, por ejemplo, Hacienda ha ajustado dos veces su perspectiva de crecimiento anual para ubicarla entre 2.0 a 2.6 por ciento.

Al respecto, Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), consideró que aún existen medidas para mejorar el pronóstico de las autoridades.

“Se puede recuperar la deducción de las inversiones e incrementar la deducibilidad de las prestaciones sociales para incentivar la generación de proyectos y creación de fuentes de trabajo”.

Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), consideró que estas modificaciones fiscales permitirían impulsar el PIB. “En la medida que no emprendamos políticas fiscales que impacten en todos los sectores, sobre todo en aquellos con gran potencial de inversión, vamos a seguir teniendo un crecimiento insuficiente”.