La presidencia de la delegación de Paraguay en el parlamento del Mercosur, a cargo de Alfonso González Núñez, condena la intención del gobierno argentino de incrementar los aranceles de importación de 100 de productos, entre bienes de consumo final, bienes de capital y bienes intermedios (insumos), pretendidamente para conjurar la “desleal competencia externa” y la sobreoferta de mercancías que inunda su mercado.

La delegación señala que la lista de referencia, aparentemente, será elevada a la Comisión de Comercio del Mercosur (CMC) para su aprobación o rechazo, previa autorización de la presidenta Cristina Vda. de Kirchner. la que, según informaciones divulgadas, se ocupará este fin de semana de examinar las documentos con el fin de aprobar la propuesta de sus ministros del área de Economía, que sería un simple protocolo, puesto que la decisión ya está de antemano tomada.

Añade el pronunciamiento que si llegare al ámbito de la CMC el catálogo con tarifas prohibitivas, se tendrá que analizarlo en función al interés del bloque, para luego emitir un dictamen técnico que salvaguarde la integridad y fluidez de las transacciones de compraventa a nivel regional, sin descuidar lo relativo a la extrazona, atendiendo que de nuevo se reanudaron las tratativas bilaterales con la Unión Europea (UE), cuyos principales referentes cuestionan abiertamente el profuso proteccionismo practicado por Brasil y Argentina.

La delegación parlamentaria paraguaya cree que la actitud de las autoridades argentinas, coreada por sus homólogos brasileños, se distancia cada vez más de los preceptos de la globalización asentida y cultivada por las naciones que vislumbran en la integración el mecanismo probadamente apto para reducir las asimetrías, acrecentar en sincronía las riquezas del todo y las partes y robustecer el poder negociador con los pares de los diferentes hemisferios y continentes.

Chile, Perú, Colombia y México, al igual que Uruguay y el propio Brasil, son los primeros adelantados que examinan formalmente la posibilidad de presentar en breve una protesta conjunta ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), buscando desalentar la actitud del Ejecutivo argentino, “torpeza inconcebible que transporta consigo el signo de la ruina comercial, fatal contingencia evidentemente desdeñada por la segunda potencia del Mercosur”, apunta el documento.

Añade que el “proteccionismo desmesurado” equivale al enclaustramiento dentro de las fronteras nacionales, una suerte de inmolación comercial voluntaria que, a corto, mediano o largo plazo, según cada caso, engendrará infaliblemente voluminosas desgracias financieras a víctimas y victimarios, sin distinciones.

“Solicitar sensatez al oficialismo argentino en materia de barreras aduaneras y demás restricciones paraarancelarias sería a estas alturas como pedir peras al olmo, algo prácticamente imposible, motivo por el que habrá que insistir con las denuncias y quejas públicas, ya que la persuasión amistosa y diplomática de dos décadas poco o nada aportaron al saneamiento de las relaciones entre los miembros”, asevera.

La Delegación advierte que, de subsistir este estado de cosas en el bloque regional, caminaríamos hacia un irremediable derrumbe que arrastraría a Paraguay, por delante, “dada su fragilidad económica, fruto de la mediterraneidad que estigmatiza y encarcela a los pueblos sitiados por insidiosos y cínicos vecinos y consocios”, concluye.