Asunción. Paraguay espera superar este año el récord de producción y exportación de carne vacuna registrado en el 2010, ampliando sus ventas a mercados más exigentes, alentado por una mejora en su estatus sanitario y la creciente demanda internacional.

El país se encuentra entre los 10 mayores exportadores mundiales de carne vacuna pero con volúmenes inferiores a los de sus grandes vecinos Brasil y Argentina. No obstante, en los últimos cinco años casi duplicó el valor de sus ventas externas y logró acceder a más de 70 mercados, según cifras oficiales.

Si bien el despegue está mayormente explicado por el marcado aumento en el precio internacional del producto, las autoridades y el sector privado destacan el crecimiento sostenido de la producción y los volúmenes de exportación.

La exportación de carne vacuna tuvo ingresos máximos de unos US$762 millones el año pasado, un 43% más que en el 2009. Y el volumen exportado alcanzó la marca récord de 170.000 toneladas, un 4,2% más que en el año anterior.

"El hato ganadero ha crecido. Vamos a tener un mayor porcentaje de volumen disponible para exportación y los mercados siguen aumentando su demanda", dijo a Reuters Daniel Rojas, presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).

"El 2011 puede ser un nuevo año récord", agregó.

La carne es el segundo producto de exportación del país, que registró una expansión económica histórica del 14,5% en el 2010 de la mano del sector agropecuario.

Paraguay cuenta con poco más de 12 millones de cabezas de ganado y Rojas estima que este año aumentaría a 13 millones.

El crecimiento de las exportaciones redujo la oferta local y encareció uno de los productos preferidos de los paraguayos, aumentando la presión sobre los precios minoristas y las quejas de los consumidores, algo que ocurrió también en otros países de la región.

Más mercados

La Organización Mundial de la Salud Animal (OIE) ratificó días atrás a Paraguay el estatus sanitario del país libre de fiebre aftosa con vacunación, incluyendo una franja fronteriza de 15 kilómetros que se mantenía como zona de alta vigilancia desde el 2007, por prevención tras la aparición de brotes en Brasil.

La decisión permitirá al país ampliar la oferta, ya que unas 1,2 millones de cabezas de ganado de la zona tendrán el mismo estatus que las del resto del territorio.

"Esta noticia mejora la presencia paraguaya a nivel mundial. Estoy seguro que algunos mercados que hasta hoy no estuvieron abiertos estarán predispuestos a negociar", dijo Rojas.

Paraguay, que vende alrededor del 77% de su producción a Chile -donde es el mayor proveedor- y Rusia, tiene como meta ampliar su volumen de ventas a mercados más exigentes como la Unión Europea y concluir gestiones para que Estados Unidos permita el ingreso de carne fresca.

La presidenta de la Cámara Paraguaya de la Carne, Maris Llorens, coincidió en que el sector superaría las cifras registradas el último año porque invirtió y fortaleció su capacidad de producción para llegar a mercados más exigentes.

"Tenemos la expectativa de seguir creciendo porque nuestro ganado sigue aumentando y la industria está preparada", dijo Llorens a Reuters.

"Con un producto bueno y seriedad en el control sanitario, seguramente vamos a crecer", agregó.