Asunción. La estructura y el tamaño actual de la economía chilena no le permiten por sí sola aprovechar o desarrollar las oportunidades de comercio que se le presentan a partir de tener acceso a 4.000 millones de consumidores.

En ese sentido, Paraguay también podría exportar a los mercados en que Chile goza de beneficios arancelarios, aprovechando los encadenamientos productivos con el país trasandino.

Además, dichos mercados corresponden a las zonas de más rápido crecimiento y dinamismo en el mundo, entre ellos el sudeste asiático con China a la cabeza.

En efecto, si Paraguay tiene en cuenta los 20 Tratados de Libre Comercio (TLC) que Chile firmó con 56 países, estos acuerdos abren las puertas a un mercado potencial de 4.000 millones de habitantes, que representan más del 85% del PIB mundial, mercados donde los productos paraguayos ingresarían, siempre y cuando se integren a la cadena de valor agregado en Chile.

Para este tipo de operaciones hay reglas o normas de origen, que tienen por objeto determinar el país en el cual una mercancía fue producida, de conformidad con los criterios establecidos en los tratados.

En otras palabras, indican las condiciones o requisitos que los materiales o insumos deben cumplir para que el producto en que se incorpora pueda gozar de la preferencia arancelaria.