La presidencia de la delegación paraguaya del Parlamento del Mercosur presentó una formal protesta ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por los “desenfrenos aduaneros” con que el gobierno argentino viola, sucesivamente, los acuerdos suscritos en ámbitos de esa institución rectora del comercio internacional.

La nota presentada resalta que “la República del Paraguay, a través de sus autoridades competentes, tiene la obligación institucional no solo de adherir, sino también estimular vigorosamente la voluntad de numerosos países de Latinoamérica, Estados Unidos y la Unión Europea, incluidos Uruguay y Brasil, consocios del Mercosur, para recriminar formalmente ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) los desenfrenos aduaneros con que el gobierno argentino viola sórdidamente los acuerdos suscritos en ámbitos de la entidad rectora del comercio internacional”.

En el manifiesto, el titular del bloque, Dr. Alfonso González Núñez, recuerda que la OMC es el árbitro natural y autorizado donde debe recalar finalmente “el tropel de denuncias, quejas y protestas” que pesan sobre un inédito y canallesco proteccionismo argentino, que descaradamente es negado por su canciller, ya que este, “con hipocresía ilimitada niega tal cosa y aduce un aumento de las importaciones argentinas”.

En caso de persistir en estas inconductas dirigidas a cancelar las exportaciones hacia su territorio en una infinidad de rubros, la Argentina es pasible de que le apliquen “saludables medidas de escarmiento, que la rescaten de ese estado de autismo y enajenación comercial en que la sumió el oficialismo de turno, el que, bajo el inadmisible pretexto de protegerse de la crisis internacional, viola impúdicamente preceptos, tratados y las obligaciones internacionales asumidas legalmente por su país”, destaca.

Se cuestiona también al gobierno del país vecino por “atentar sin piedad contra la libre competencia y el intercambio sin restricciones de mercancías, servicios y factores de la producción que rigen la doctrina de la globalización”, ya que en Argentina se avasalla el derecho de la clientela compradora de adquirir a precios módicos y escoger en completa libertad, a placer y acorde a sus disponibilidades pecuniarias, sus bienes de consumo.

“Nuestro país, el máximo perjudicado por las obstrucciones ejercidas por la vecina república, soporta al presente, según datos proporcionados por fuentes calificadas y publicadas por los afectados y constatados por los diversos medios de comunicación, un profundo decaimiento de sus exportaciones a la Argentina, primordialmente en los siguientes sectores: textiles y prendas de vestir; calzados y productos en cuero; papeles y plásticos; muebles y manufacturas en madera; químicos y acabados en metales; alimentos, bebidas y tabacos”, explica González Núñez en la misiva.

Agrega que, incluso, los efectos de la descapitalización por la paralización de enormes contingentes de mercaderías se verán pronto con la suspensión parcial o total de actividad por parte de empresas paraguayas, “con la ingrata consecuencia de generar desempleo, marginalidad y reducción de los ingresos fiscales”.

Este negativo panorama que rodea al Mercosur es una amenaza real y concreta para la sobrevivencia del proyecto de integración, tal como se lo imaginó en sus comienzos, que a punto de cumplir 21 años de vigencia, el Tratado de Asunción es burlado por sus socios más grandes con absoluto desparpajo. Esto exige a los gobiernos de los cuatro Estados partes que de inmediato se reúnan para adoptar urgentes medidas de replanteo del bloque para corregir las tremendas asimetrías existentes. De lo contrario, se insta a Fernando Lugo, presidente de nuestro país, a que se sume a la lucha que busca defender legítimos intereses de Paraguay en el comercio internacional