El presidente de México, Enrique Peña Nieto, expresó al primer ministro nipón, Shinzo Abe, su "apoyo y respaldo" al interés de Japón en su intención de formar parte de las negociaciones del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP).

En una rueda de prensa posterior a la firma de un acuerdo de cooperación entre ambos países celebrada en la residencia del primer ministro nipón, Peña Nieto subrayó la importancia de "trabajar de forma más estrecha y lograr un mayor intercambio comercial" con la tercera economía del mundo.

En este sentido, el mandatario mexicano anunció que el acuerdo sellado entre los dos países servirá para lograr también un mayor "intercambio académico y de cooperación tecnológica, que permita impulsar el crecimiento económico", una de las grandes prioridades que comparten ambos gobiernos.

En este sentido, la visita presidencial a Japón "obedece al gran interés que México tiene para profundizar su presencia y relación con Japón y con los países de la región de Asia Pacífico", en su búsqueda por incrementar las inversiones que permitan "generar más empleo y desarrollo", remarcó Peña Nieto.

En el acuerdo, firmado ante cerca de medio centenar de medios de comunicación, se remarcó la necesidad de promocionar el diálogo y la cooperación para crecimiento estable de la economía mundial y el libre comercio.

Por su parte Abe, de 58 años, reafirmó la calidad de México como "un país amigo y un socio estratégico de la diplomacia japonesa en América Latina", al tiempo que agradeció personalmente el apoyo del país centroamericano para la entrada de Japón en el TPP.

El Gobierno nipón considera su adhesión "un primer paso" en su estrategia para relanzar las debilitadas finanzas del país, que recibirían un gran impulso con su entrada en un acuerdo que actualmente negocian Estados Unidos, Brunei, Malasia, Chile, Perú, Nueva Zelanda, Australia, Singapur, Vietnam, Canadá y México.

El acuerdo, que deberá ser ratificada por los países participantes, busca la integración económica en Asia-Pacífico para formar la zona comercial más dinámica del mundo con un mercado de cerca de 658 millones de personas, lo que podría impulsar el producto interior bruto (PIB) nipón en un 0,66 por ciento.

Para Japón, "México es un mercado creciente que cuenta con abundante demanda de negocios relacionados con infraestructura y recursos naturales", afirmó Abe, que recordó que actualmente es el centro de producción estratégico de la potente industria automotriz nipona, con presencia de gigantes como Toyota, Honda o Nissan.

Al margen de los intereses económicos, los dos países quisieron dejar latente su preocupación sobre la amenaza nuclear que supone Corea del Norte para la región.

"México se ha pronunciado por la vía pacífica para la solución de cualquier diferencia y conflicto", aseguró el presidente, que quiso dejar claro que el país latinoamericano combatirá "la proliferación de las armas nucleares".

Antes de la firma del acuerdo, Peña Nieto, acompañado de la primera dama mexicana, Angélica Rivera, fueron recibidos en el palacio imperial por el emperador, Akihito, y la emperatriz, Michiko.

El encuentro, que precedió a un almuerzo en el que participaron también miembros de la familia imperial, incluido el príncipe heredero, Naruhito, y los ministros mexicanos de Asuntos Exteriores, Comercio y Turismo, se desarrolló en un ambiente "alegre", según confirmó a Efe un portavoz de la casa imperial.

En su visita oficial de trabajo de cuatro días a Tokio, Peña Nieto ofrecerá mañana dos ponencias, una en la principal patronal nipona, Keidanren, y otra en la Universidad de la Organización de las Naciones Unidas de Tokio, en la que repasará las principales líneas de la política exterior del país.

Mientras, el miércoles, antes de regresar a México y poner punto y final a una gira asiática que le ha llevado a Hong Kong y a la isla china de Hainan, para participar en el Foro económico Boao, el presidente mantendrá un encuentro con los medios de comunicación en el Club Nacional de Prensa de Tokio.