Lima. La Corte Internacional de Justicia de La Haya cierra este lunesde manera definitiva el largo y complejo proceso que el Perú y Chile siguen a propósito de la delimitación marítima entre ambos países.

Comercio. La ocasión es también el fin de una pesada herencia de 134 años, desde el inicio de la Guerra del Pacífico hasta nuestros días. Sin embargo vale preguntar ¿cuál será el futuro comercial de ambas naciones sudamericanas?

Perú y Chile tienen una amplia gama de lazos que los unen, quizá el más importante en los últimos años es el aspecto comercial.

Ya en abril de 2013, cuando se cumplían cuatro años de la entrada en vigencia de un acuerdo de libre comercio (ALC) entre ambas economías, las inversiones chilenas en el Perú ascendían a US$9.550 millones. Hoy, el volumen de inversiones llega a los 13.000 millones y, tal como lo afirman los líderes gremiales peruanos, se espera que siga aumentando en los años venideros.

Oportunidad. Para el presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), Alfonso García Miró, el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya es una oportunidad para seguir impulsando el futuro de la sólida relación económica y comercial entre ambos países.

“El Perú y Chile vienen aumentando su intercambio comercial y sus inversiones de manera sostenida en los últimos años. Tenemos desde 1998 un Acuerdo de Complementación Económica, y en 2009 ampliamos la cobertura de ese acuerdo y lo convertimos en un TLC, incluyendo compromisos de servicios e inversiones”, aseguró.

El ejecutivo agregó que esos acuerdos permitieron que el intercambio comercial entre ambos países bordee los US$3.500 millones y que las inversiones chilenas en el Perú y las peruanas en Chile superen en conjunto los US$20.000 millones.

Complementarias. El presidente de la Asociación de Centros Comerciales del Perú (Accep), Juan José Calle, manifestó que con el fin del proceso ante La Haya, la agenda comercial peruano-chilena debe potenciar la Alianza del Pacífico para beneficio de ambos pueblos.

“Hoy es necesario enfrentar de manera conjunta los mercados globales del mundo desarrollado. Debemos utilizar la complementariedad de ambas economías, pues, en el caso de la agroindustria, tenemos un futuro tremendo para aprovechar y llegar en las mejores temporadas a los grandes mercados de Asia, Europa y Estados Unidos”, precisó.

Uno de los sectores más visibles de la inversión chilena en el Perú lo constituyen las tiendas por departamentos o retail. Actualmente,  su ritmo de crecimiento bordea el orden del 10% anual.

Calle señala que esta tendencia continuará firme en la próxima década, debido al tamaño del mercado peruano, que sigue en crecimiento y posee una población con capacidad de consumo que se incrementa cada año. 

“No obstante, hay espacios geográficos y demográficos que no están siendo atendidos por los canales de distribución modernos,” asegura.

Una situación diferente ocurre en Chile, en donde el mercado ya ha madurado, con una población que es la mitad de la peruana. Por ello, recalca Calle, no debe sorprendernos que dentro de poco las compañías chilenas coloquen sus oficinas principales en el Perú, pues el tamaño del negocio será mayor aquí que allá (Rodolfo Ardiles Villamonte).