Caracas.  En los últimos 15 años, Venezuela se ha fijado como meta superar un modelo económico basado en la extracción y exportación de materias primas, para ubicarse como una nación potencial en la generación de productos elaborados.

Para tal objetivo, este país suramericano ha vislumbrado la necesidad de diversificar su economía y así romper con la dependencia de la exportación petrolera, a la vez que se ha planteado desarrollar y apropiarse de nuevas tecnologías con el apoyo de China.

A fines de 2014, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, anunció la puesta en marcha de las Zonas Económicas Especiales (ZEE), espacios geográficos que permitirán la regionalización del desarrollo productivo de acuerdo a las potencialidades de territorios específicos.

"Las Zonas Económicas Especiales apuntan al futuro de la nación, es la mejor forma de repensar y reorganizar la economía con la participación de todos los sectores productivos, tanto privados como públicos", señaló a Xinhua el teniente coronel de la Fuerza Armada, José Paradas, experto en la materia.

El director de la Oficina de Ambiente y Desarrollo de Puerto Cabello, estado Carabobo (norte), entidad donde se construye actualmente una de las ZEE, explicó que estos espacios persiguen elevar la capacidad exportadora de Venezuela mediante mecanismos como el Mercado Común del Sur (Mercosur).

"Estos espacios o márgenes territoriales tienen un tratamiento especial en cuanto a sector aduanal se refiere. Se orientan a la elaboración y venta de productos alejados de las regulaciones y reglamentos colocados a sectores productivos del resto de la República", puntualizó.

De esta forma las cuatro ZEE iniciales que se construyen en el país, persiguen captar la inversión extranjera y nacional garantizando la creación de aduanas específicas así como la liberación de restricciones arancelarias a la importación de materias primas, insumos y maquinarias.

Esta política ha posibilitado la instalación en territorio venezolano de más de 47 empresas entre las que destacan la empresa china Huawei, China Harbour Engineering Company Ltd (CHEC) y las surcoreanas LG y Samsung.

Otras 100 empresas se encuentran en proceso de solicitud de información, evaluación y negociación con las autoridades venezolanas, según declaró a mediados del año corriente el vicepresidente de Planificación y Conocimiento, Ricardo Menéndez.

Las cuatro regiones donde se instalan actualmente las ZEE cuentan con un elevado potencial en materia de petróleo, industria metalmecánica, textil, energía eléctrica, ciencia y tecnología y petroquímica.

De esta forma, destaca una primera zona económica en la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO)  "Hugo Chávez", el mayor reservorio de crudo del mundo, ubicada en los estados orientales de Guárico, Monagas, Bolívar, Anzoátegui, y otra en la región de Ureña, estado Táchira (occidente) fronteriza con Colombia.

La tercera ZEE contempla la región de la península de Paraguaná, estado Falcón (norte), donde se destinarán 2.687 kilómetros de territorio para la generación de energía eléctrica, un proyecto destinado a la elevación de la cantidad de megavatios (MW) para suplir la demanda nacional.

Una cuarta zona económica quedará establecida en Puerto Cabello (Carabobo, norte venezolano), el segundo puerto más importante del país, donde además de la promoción de la actividad petroquímica se construye un Puerto de Aguas Profundas que permitirá estrechar lazos comerciales con el Mercosur.