Asunción. La reducción del índice de precios al consumidor (IPC) o deflación de setiembre pasado es la quinta que se da en este año; anteriormente se observó en marzo (-0,1%), abril (-0,1%), junio (-0,9%), agosto (-0,1), de acuerdo con los datos que presentaron ayer los técnicos del Banco Central del Paraguay (BCP), en conferencia de prensa.

En lo que respecta a los alimentos, se destacó principalmente la baja de precios en las carnes, debido a una sobreoferta del producto por desaceleración de las exportaciones. También los lácteos resintieron este efecto, que permitió a los consumidores adquirir dichos productos a precios más bajos.

Por otra parte, persiste la baja de precios en los cereales, harina, productos panificados y arroz. Esta reducción obedece principalmente a la disminución de los precios de los commodities agrícolas, los que últimamente son impactados por la desaceleración de la economía china, principal consumidor mundial de estas materias primas.

Cabe mencionar que la canasta básica se compone de unos 400 rubros, el 33% de los cuales son alimentos, de ahí la fuerte incidencia de este grupo en el IPC.

La apreciación del dólar sobre la moneda local (cerca del 4% en el último mes) motivó un aumento del precio de bienes duraderos, principalmente los importados, como los vehículos y los electrodomésticos, aunque su ponderación es inferior a los alimentos.

Con este resultado, la inflación acumulada de los nueve meses del año fue del 2%, mientras que la tasa interanual fue del 3,7%.

Con la baja sostenida en el índice de precios y nuevas informaciones que afectan el comportamiento de la canasta, técnicos de la entidad monetaria señalaron ayer que se mantiene la expectativa de cerrar con una tasa de inflación cercana al 4%.