Buenos Aires, Xinhua. La presidenta argentina Cristina Fernández ratificó este jueves la política oficial restrictiva en materia de importaciones, la cual apunta a sustituir las compras al exterior.

"Vamos a seguir con esta política de pedirle a todos los que ganan plata en el país, que produzcan en el país", planteó la mandataria la tarde de este jueves en Buenos Aires.

Durante un acto público en la Casa Rosada, sede del gobierno federal, la jefa de Estado admitió que su administración fue "muy criticada con el tema de las importaciones".

Sin embargo afirmó que una empresa que sólo importaba bienes necesitaba 25 empleados, pero ahora requiere de 39 trabajadores para producir en el país.

"Cuando escuchamos muchas veces algunas críticas, lo que escuchamos son sólo críticas. Vamos a seguir con esta política de pedirle a todos los que ganan plata en el país que produzcan en el país", enfatizó Fernández.

En los últimos 24 meses el gobierno argentino puso en marcha una serie de medidas como la restricción de importaciones, la imposibilidad para que empresas giren dividendos al exterior o la obligatoriedad de que firmas compensen sus compras fuera del país con la venta a otros mercados de productos, aún cuando no son los de su rubro.

Por esa razón, empresas automotrices han firmado acuerdos para exportar aceite, arroz o aceitunas para que se les permita traer vehículos de alta gama.

Como consecuencia, el superávit comercial de la Argentina creció 26,7% interanual en 2012, al alcanzar los US$12.690 millones.

Esa cifra mejoró la suma de US$10.346 millones en 2011 y de US$11.721 millones en 2010.