Brasil. El presidente de Brasil, Michel Temer, afirmó este miércoles que pretende llamar por teléfono a su homólogo estadounidense, Donald Trump, para hablar del impuesto anunciado a las importaciones de acero y aluminio.

Temer expresó durante la apertura del Foro Económico Mundial para América Latina, en Sao Paulo, que lo anunciado por Trump afecta a los exportadores brasileños.

Sostuvo que la cuestión será tratada con mucho cuidado, dado que Estados Unidos es el segundo mayor socio comercial de Brasil, después de China.

El proyecto del gobierno de Estados Unidos fija un arancel del 25% a la entrada de acero y del 10% al aluminio.

En caso de que no haya reversión, Brasil pretende acudir con una representación a la Organización Mundial del Comercio (OMC) junto a otros países afectados.

Brasil es el segundo mayor exportador de acero a Estados Unidos, después de Canadá, y el primero en ventas al mercado estadounidense de acero semiacabado, materia prima para productos laminados.

"Supe que el presidente Trump apreciaría las comunicaciones de los países implicados", dijo Temer.

Según el presidente brasileño, el gobierno del país sudamericano trabajará en dos frentes para intentar revertir la decisión.

Primero, el gobierno de Brasil espera que las empresas brasileñas accionen al Congreso estadounidense para impedir la decisión.

Pero en caso de que no haya reversión, Brasil pretende acudir con una representación a la Organización Mundial del Comercio (OMC) junto a otros países afectados.

A su vez, el canciller brasileño, Aloysio Nunes, ya pidió reunirse con el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, para discutir la decisión.

En 2017, la industria brasileña facturó US$2.600 millones por la venta de 4,7 millones de toneladas de acero al país del norte, según datos oficiales.