El presidente de Brasil, Michel Temer, aseguró que en septiembre podría cerrarse el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur. "Las conversaciones continúan, hay una reunión marcada nuevamente en septiembre y nos esforzamos mucho para eso", dijo el presidente brasileño a los medios en Johannesburgo, donde se celebra la X Cumbre del bloque de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

Por su parte, el mandatario descartó que negociaciones paralelas de la Unión Europea con otras potencias -como las que se desarrollan con Estados Unidos para evitar una guerra arancelaria- vayan a impactar negativamente en la concreción del pacto con el Mercosur, bloque que también integran Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.

Esta es la última cumbre de los BRICS como jefe de Estado para Temer, quien no se presentará a las elecciones que celebrará Brasil en octubre para renovar el cargo. Brasil será la sucesora de Sudáfrica en la presidencia rotativa del bloque a partir de 2019.

Las palabras del presidente brasileño llegaron justo después de entrevistarse con el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa.  Ambos charlaron del "incremento de las relaciones comerciales" entre los dos países y sobre la figura de Nelson Mandela, cuyo centenario de su nacimiento se celebró el pasado 18 de julio.

China y el libre comercio. Temer se reunió también con el presidente de China, Xi Jinping, con quien abordó aspectos de la relación comercial bilateral, como las exportaciones agrícolas brasileñas hacia China o el papel de las importaciones que llegan desde el gigante asiático.

Previamente, el presidente chino manifestó su preocupación por los peligros que representa una guerra comercial. El proteccionismo empobrece a todas las partes, alertó el mandatario chino. "Quien sigue un curso de ese tipo al final sólo se hace daño a sí mismo", dijo. La comunidad internacional se encuentra en una encrucijada, alertó. "Estamos ante una elección entre confrontación y cooperación".

El conflicto comercial con Estados Unidos dominó la apertura de la cumbre que durará tres días. Washington impuso en un primer momento aranceles a las importaciones de acero y aluminio y después nuevas tasas a las importaciones chinas, mientras ahora evalúa gravar la importación de automóviles europeos e imponer nuevos gravámenes a China.

"Las acciones unilaterales y el proteccionismo suponen un duro golpe al multilateralismo y al sistema internacional de comercio", dijo Xi en referencia al conflicto comercial, sin hacer sin embargo referencia explícita a Estados Unidos o Trump.

Antes, el ministro de Comercio sudafricano, Rob Davies, sí se había referido de forma directa al presidente estadounidense al señalar que pretende distorsionar las condiciones comerciales a favor de Estados Unidos. "Se han disparado los primeros tiros de una guerra comercial".

Los países BRICS son hogar de algo más del 40% de la población mundial y su participación total en la economía mundial ha aumentado del 12% al 23% en la ultima década.