Montevideo. El gobierno de José Mujica apostará todas las fichas a Brasil, “un mercado cantado” por la proximidad con Uruguay y con el cual se alcanzó un acuerdo político que es la clave para asegurar el comercio.

Allegados al presidente dijeron a El Observador que una vez concretada la nueva estrategia delineada por Mujica y su colega brasileña Dilma Rousseff, no sólo será una gran victoria política a exhibir, sino una solución de futuro. En los hechos implicará asegurarse el mercado del principal socio comercial y zafar de las restricciones que impone Argentina.De todos modos, el presidente tiene la esperanza de que Argentina se alinee al nuevo acuerdo político sobre el que trabajan Uruguay y Brasil. Una comisión de expertos analizará “renglón a renglón” e incluso revisará “los aranceles” del bloque, para dar forma a la nueva ingeniería.

No hay certeza de que la administración de Cristina Fernández se avenga de inmediato, pero aislarse no parece el mejor camino. Mujica espera para los próximos días una respuesta que puede estar “empalmada” con el nuevo diseño de integración. Por las dudas, Brasil ya envió este jueves una clara señal a Buenos Aires cuando anunció su disposición “a limitar importaciones” de ese país aplicando medidas espejo. La amenaza provino del ministro de Agricultura, Jorge Mendes Ribeiro, que reclamó por las 3.000 toneladas de productos porcinos trancados en la frontera con Argentina.

Por su parte, fuentes del ministerio de Industria comentaron a El Observador que el Poder Ejecutivo asumió que el escenario de trabas comerciales impuesto por Argentina se mantendrá, al menos, por cinco años más, lo que obligará a negociaciones permanentes. De ahí la importancia de la reunión de los presidentes del jueves en Brasilia, donde sellaron el nuevo relacionamiento.

A grandes trazos, la idea de Mujica y Rousseff es simplemente volver a la fuente, es decir a la letra del Tratado de Asunción que dio vida al Mercosur en 1991, una sociedad que permitiría la libre circulación, aspecto que nunca se cumplió.Ahora, además de la libre circulación total, se irá en busca de la complementación de las producciones industriales de ambos países. EmpresasDesde el sector empresarial uruguayo se apoya la nueva estrategia, pero advierten que Argentina sigue siendo un mercado importante para productos que no tienen capacidad para ingresar a otros países.

Gabriel Murara, vicepresidente de la Cámara de Industrias, dijo este viernes a El Observador que “Uruguay precisa de Argentina” no sólo como mercado consumidor sino, por ejemplo, como proveedor de energía. El empresario mencionó que para los productos manufacturados, Uruguay tiene problemas de competitividad con costos muy altos, lo que dificulta llegar a mercados alejados donde el flete es determinante. Recordó también que el tipo de cambio sigue “complicando bastante”. La evolución del dólar fue uno de los temas que analizaron los presidentes. Mujica adelantó, sin dar detalles, que se tomarán medidas para evitar que la divisa “se hunda”.

Actualmente no hay mayores dificultades para el ingreso de productos de Uruguay a Brasil, pero se trabajará en la profundización del modelo “de desarrollo integrado con complementación”, dijo el subsecretario Luis Porto, quien viajó con el presidente a Brasilia. El nuevo proceso de integración comenzará siendo bilateral para luego sumar a los demás socios. El presidente Mujica dedicó buena parte de su audición de ayer en M24 a este tema.

El mandatario entiende que el primer paso está dado. “La puerta de entrada (al mercado ampliado) es la voluntad política”, afirmó. Pero Mujica no quiere cualquier apertura, sino “una calificada que permita desarrollar actividades económicas de valor”. Luego las inversiones llegarán, siempre y cuando se asegure el mercado, afirmó. “¿Y por qué Brasil?”, se preguntó el presidente. “Porque obviamente es nuestro cliente natural número uno. Basta mirar lo que vendemos y compramos para ver su importancia. Brasil es el principal comprador de varios de nuestros productos agropecuarios como arroz, lácteos y algunas mezclas de aceites. Es un gran comprador de productos cárnicos a pesar de ser el primer exportador de carne. Hay un mercado para productos finos, caros, uruguayos en la demanda brasileña”, dijo en la radio. “En realidad, el sueño Mercosur fue un intento de recrear un gran espacio, no donde desaparecieran las naciones, sino con fronteras totalmente permeables al trabajo de ida y de venida. Y eso fue quedando, por obra del tiempo, como un capítulo de buenas intenciones. En el mejor de los casos un sueñito acariciado del cual, como tantos otros, tenemos que olvidar. Le estamos proponiendo al gobierno brasileño estudiar los pros, contras, mecanismos y transformaciones para empezar a hacer práctico eso y naturalmente esto es un sacudimiento hasta de los cimientos”, dijo este viernes Mujica.