Berlín. No se debe permitir que el esfuerzo de Turquía por ingresar a la Unión Europea (UE) pierda velocidad, dijo este sábado el primer ministro turco, Tayyip Erdogan, destacando la creciente frustración de Ankara por el ritmo de las negociaciones de acceso al bloque.

La Comisión de la UE está finalizando su reporte anual de los progresos de Turquía sobre los requerimientos del bloque. Un punto muerto sobre Chipre, miembro de la UE al que Turquía se niega a reconocer, se verá como el mayor problema pendiente.

"El proceso no debe desacelerarse", sostuvo Erdogan durante una conferencia de prensa conjunta en Berlín con la canciller alemana, Angela Merkel, agregando que la UE tendría que mantener sus promesas y apelando a la ayuda de Alemania.

"Continuamos decisivamente con este proceso de negociaciones de acceso, especialmente respecto a las relaciones internacionales y regionales", añadió Erdogan.

Merkel dijo que las negociaciones estaban en marcha pero que el resultado seguía siendo incierto.

"Las negociaciones de acceso (de Turquía) se están desarrollando y el proceso continúa. (...) Tiene un resultado abierto", dijo.

Merkel declaró que ambos lados en la dividida isla del Mediterráneo - los chipriotas griegos y los chipriotas turcos - tendrían que avanzar para superar el impasse.

La canciller anunció que viajaría a Chipre en enero para ofrecer la ayuda alemana.

Turquía, que se extiende por Asia y Europa, inició las negociaciones de membresía con el bloque en el 2005.

Las negociaciones han avanzado lentamente por la negativa del país a abrir sus puertos y aeropuertos al tráfico desde Chipre, mientras que la Unión Europea mantiene un bloqueo al enclave turco en el norte de Chipre.