Londres. La primera ministra británica, Theresa May, celebrará este martes una reunión de su gabinete un día después de que una tormenta política sacudiese su Gobierno con la renuncia de dos ministros como protesta por la relación comercial planeada con la Unión Europea tras la salida de Reino Unido del bloque.

El ministro de Exteriores, Boris Johnson, y el del Brexit, David Davis, dimitieron en un lapso de pocas horas criticando un plan que el propio Ejecutivo había aprobado este viernes, lo que alimentó especulaciones de que May pueda afrontar desafíos a su liderazgo.

Sin embargo May fue aplaudida por muchos legisladores conservadores en una reunión privada mientras les advertía de que las luchas internas podrían allanar el camino al poder para el líder de la oposición, el socialista Jeremy Corbyn.

Tras la reunión, los diputados dijeron que no esperaban que May tuviera que afrontar una moción de censura, aunque algunos conservadores dijeron que sí debería.

El ministro de Exteriores, Boris Johnson, y el del Brexit, David Davis, dimitieron en un lapso de pocas horas criticando un plan que el propio Ejecutivo había aprobado este viernes.

Las propuestas de May para la relación futura con la UE una vez que Reino Unido salga del bloque el próximo marzo han llevado dos años de discusiones en el seno del Gobierno, pero en apenas 48 horas Johnson y Davis han dimitido diciendo que no podían apoyar el plan. Otros tres altos cargos también abandonaron sus puestos.

"El Brexit debería tratar de oportunidades y esperanza", dijo Johnson en una carta de renuncia que fue citada en los titulares de varios diarios británicos. "Este sueño desaparece, ahogado por una innecesaria duda".

May, que finalmente ha mostrado su visión del Brexit, pasó dos horas en el Parlamento defendiendo sus planes y pidió a Bruselas un compromiso total ante el riesgo de la dolorosa perspectiva de un abandono del bloque sin un acuerdo previo.

"He escuchado todas las ideas posibles y todas las posibles versiones del Brexit. Este es el Brexit adecuado", dijo.

La autoridad personal de May quedó en serio entredicho después de convocar unas elecciones anticipadas el año pasado para tratar de fortalecer su postura en las negociaciones del Brexit, pero en su lugar perdió la mayoría parlamentaria y pasó a depender de un pequeño partido de Irlanda del Norte para gobernar.

Aunque otros ministros arroparon a May tras las renuncias de Johnson y Davis, los ecos del descontento entre los diputados seguían resonando.

The Sun, el diario más vendido en Reino Unido, dijo que había habido "un error tras otro" por parte de May.

"Ahora hay un caos", dijo el diario en un editorial. "Bruselas no debe concluir erróneamente, como apuntó el jefe del Consejo Europeo, Donald Tusk, que un empujón más destruiría el Brexit. El Brexit debe suceder y sucederá".