La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) lleva más de un año en las planas de los diarios y en discusiones entre los gobiernos de las tres naciones firmantes: Canadá, Estados Unidos y México.

Desde mayo de 2017 en que el presidente estadounidense Donald Trump activó la renegociación, ha habido una serie de estira y afloja en pláticas entre los representantes de los tres países, ya sea en Ottawa, la Ciudad de México o Washington, cuyo resultado no han sido tan promisorios.

Pero este viernes se conoció que el 7 de mayo habrá una nueva reunión de delegaciones negociadoras al más alto nivel, un indicativo de que por fin habría una definición más clara del TLCAN 2.0.

¿Qué pistas son importantes para entender la renegociación?

1. Los negociadores aún no logran consensos sobre el espinoso tema de las normas de contenido local en la fabricación de vehículos. Estados Unidos plantea elevar de 62 a 75% el contenido de componentes fabricados en la región de América del Norte y de 50% tendría que ser proveniente de fabricantes estadounidenses. Canadá y México rechazan la exigencia por considerar que vulneran sus industrias y reduce sus oportunidades de exportación. Los vehículos suponen el 25% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos.

2. La propuesta de Estados Unidos sobre el porcentaje de componentes que debe incluir la fabricación de vehículos podría repercutir negativamente en sus competidores, ya que esta cláusula incrementaría los costos de fabricación automotriz al desplazar, por ejemplo, el uso de componentes asiáticos de misma o mejor calidad, pero a menor costo, lo que encarecería y disminuiría la venta de autos en territorio estadounidense.

3. Trump amaga con imponer aranceles al acero de Canadá y México si los negociadores no avanzan en las conversaciones. El 1 de mayo podría entrar en vigor este arancel de 25% para el acero y de 10% sobre el aluminio.

4. México ratificó esta semana el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, el CPTPP o “TPP 11”. También busca nuevos acuerdos comerciales con Brasil para hacer de ese país un nuevo cliente para su industria automotriz y a la vez un proveedor de granos de maíz amarillo en el que México es deficitario. Comprar granos a Brasil elevaría los temores del agricultor estadounidense que tiene en México a su mejor cliente extranjero.

5. México acordó con la Unión Europea mantener las reglas de origen de que el 60% del valor del contenido de los componentes en el armado de vehículos debe provenir de esa región o de este país, con el fin de que gocen del arancel de 0%, lo que beneficia a los armadores europeos establecidos en México para que también puedan vender autos en otros mercados fabricados con las ventajas económicas de aquí, y refuta las afirmaciones de Donald Trump de que el TLCAN lo estado para su vecino del sur.

6. Canadá fustigó esta semana la postura necia de Estados Unidos de no ceder en la llamada “cláusula sunset”, con la que el gobierno de Donald Trump fija que el TLCAN concluya automáticamente cada quinquenio, a menos que los tres países acuerden renovarlo por anticipado. En estos días, legisladores Demócratas en la Cámara de Representantes también pidieron a Trump eliminar esta cláusula, por considerar que genera “incertidumbre”.

7. El gobierno mexicano ha anunciado en prensa que hay “avances” en las negociaciones también por un interés de Estados Unidos. Además de que México está presionado por la elección presidencial del 1 de julio, a Trump le es importante tener un nuevo TLCAN antes del 6 de noviembre, cuando en su país habrá elecciones intermedias y un Congreso en que el Partido Republicano, el suyo, no sea mayoría redefinirá las oportunidades del presidente de cara al nuevo acuerdo.