El Observador de Uruguay. Luego de atravesar un período de descenso en las exportaciones uruguayas a los socios del Mercosur –sin considerar Venezuela– que se extendió desde 2014 hasta 2016, el año pasado pautó un cambio de tendencia.

Durante el ejercicio 2017 se exportó desde Uruguay un total de US$1.875 millones (FOB) con destino a los tres países del bloque (Brasil, Argentina, y Paraguay), mientras que desde estos se importaron US$2.804 millones (CIF).

Estos totales representaron un incremento de 7% y 3%, respectivamente, en relación a 2016, según se desprende del último monitor que divulgó la consultora PwC. Pese a la recuperación observada el año pasado, todavía no se logró batir la marca de exportaciones uruguayas al bloque por US$2.420 millones que registró el 2013.

Durante el 2017 se destacan Argentina y Brasil como los responsables del incremento en el total exportado al bloque (con incrementos de 9% y 8%, respectivamente). En la vereda opuesta, las ventas externas a Paraguay cerraron con un descenso interanual del 2%.

Solo Brasil representó más del 70% de las exportaciones de Uruguay al resto de los países del Mercosur, seguido por Argentina (22%) y Paraguay (8%).

Solo Brasil representó más del 70% de las exportaciones de Uruguay al resto de los países del Mercosur, seguido por Argentina (22%) y Paraguay (8%). "Cabe destacar que esta composición dentro del destino de las exportaciones intra-bloque se ha mantenido incambiada en los últimos años", explica PwC.

En cuanto a los productos comercializados, los lácteos(13%), el plástico (11%), la cebada y harina de trigo (7%), y los cereales (6%) fueron los principales productos exportados durante 2017 con destino Brasil, Argentina y Paraguay. Entre ese grupo se alcanzó un total exportado de más de US$ 700 millones, representando aproximadamente un 37% del total exportado al bloque.

El principal destino individual para las exportaciones uruguayas en 2017 –sin considerar zonas francas– fue China con compras por US$ 1.774 millones. Esto pese a que los productos uruguayos debieron pagar aranceles para ingresar al gigante asiático por unos US$ 118 millones.