Madrid. Dos grandes temas se analizaron en la segunda jornada del Foro "Latinoamérica Global" en Madrid, evento que se lleva a cabo de manera paralela a la reunión del Foro Económico Mundial en México.

El evento, que lleva adelante la Casa de América y Global Shapers, con el apoyo del World Economic Forum y AméricaEconomía, abordó en su segunda jornada temas intensos como la posibilidad de trabajos en conjunto entre la Alianza del Pacífico y el Mercosur, además de los desafíos digitales existente hoy en la región.

En el contexto del encuentro "Latinoamérica Global" se desarrolló el panel de debate “Latam entre la cuenca Asia Pacífico y Atlántica”, en el que el economista Federico Poli sostuvo que “Mercosur es un activo de la región que puede ser reconducido. Tiene 312 millones de habitantes y un déficit en cuenta corriente; tiene un patrón de comercio diversificado y el intercambio comercial en su interior es mayor al intercambio comercial de la Alianza del Pacífico”.

“Si dejamos fuera a México, tenemos que Perú, Colombia y Chile tienen un patrón más equilibrado de intercambio entre ellos y resto del mundo”,anotó.

“Mercosur se constituyó en sus inicios más como un acuerdo defensivo, para proteger a las economías de otras economías, y hoy es necesario renovar ese modelo, generar acuerdos entre empresas y entre países e insertarse en cadenas globales de producción", acotó por su parte Germán Ríos, director de Políticas Públicas y Competitividad en la Corporación Andina de Fomento (CAF).

Ríos resumió también el intenso papel de China en la región: “el comercio con China desde 2005 se multiplicó por cinco, llegando a los niveles actuales de US$50 mil millones”.

El analista dice que China le ha prestado a América Latina desde 2005 más de US$100.000 millones, cifra mayor de lo que le ha prestado el BID o cualquier otro banco. "Es verdad que sus inversiones en Latam no han sido dinámicas y sus importaciones refieren más a materia prima y no a bienes de valor agregado, pero hay que esperar”.

Por su parte, el economista jefe para América Latina del Real Instituto El Cano, Carlos Malamud, dijo que “China ha pasado a tener un rol cada vez más importante en la región. El comercio se ha multiplicado en forma exponencial es verdad, y las deudas comerciales también, porque la otra cara de China prestadora es China acreedora”.

El experto comentó que “Argentina y Venezuela no son ejemplo de comportamiento macroeconómico, aspecto que para China se es motivo de cierta preocupación. De hecho, la oposición en Argentina ha dicho que anulará varios de los acuerdos suscritos con China si ganan, dado que muchos de ellos son secretos”.

En cuanto a los desafíos para América Latina, Germán Ríos acotó que “el objetivo y futuro de la Alianza del Pacífico es sumarse a cadenas globales de producción". Malamud, en tanto, dice que este grupo recibe el interés de Dilma Russef y de otros países como Guatemala y Paraguay.

Ríos, por su parte, ve lejos una convergencia al corto plazo entre la citada alianza y el Mercosur, pero sí ve un tipo de colaboración entendida como cooperación: “algo que yo llamo integración temática, porque la integración regional se ha agotado, la idea es ponernos a hacer cosas juntos, coordinar y cooperan en ciertos temas puntuales”.

“La alianza y Mercosur son bienes complementarios y no sustitutivos”, dijo Gonzalo Solana director de la Cátedra Nebrija Santander. “Por eso el planteo de Ríos es muy razonable”, aseguró.

--- América Latina puede producir y consumir innovaciones propias

En otro panel de análisis llamado "Iberoamérica en la era digital", Pablo Bello Arellano, secretario general de la Asociación Iberoamericana de Centros de Investigación y Empresas de Telecomunicaciones, aseguró que “no hay desarrollo digital si no hay conectividad".

Explicó que en ese ámbito la región ha dado saltos "notables": hay una penetración de telefonía móvil del 100% y del internet del 50%. Los precios más básicos de los móviles bajaron en términos reales en más de un 20%, mientras que la tasa de crecimiento de usuarios de internet se incrementó en más del 10%.

¿El desafío según el expositor? Aún la mitad de los latinoamericanos, es decir uno de cada dos, no usa o no tiene internet. En los hogares, en tanto, uno de cada tres no tiene ordenador o computadora.

Un punto más complejo que anotó el experto fue que América Latina “es una región muy diversa cuando hablamos de brechas significativas y es necesario generar un proceso para trabajar sobre esas brechas digitales. La respuesta es empujar políticas púbicas que convoquen al ámbito privado y al público a trabajar por el cambio. Un diálogo que involucre a todos los actores puede ayudar impulsar el cierre de esa brecha tecnológica en Latinoamérica”, subrayó.

“Se necesitarían más de US$400 mil millones de inversión si queremos cerrar esa brecha entre países atrasados y países más desarrollados en este punto”, aseguró Arellano. “Los niveles de inversión por usuario por línea son bajos, pero se puede llevar adelante, estamos trabajando en un proyecto con CAF y Cepal para impulsar una iniciativa que nos ayude a cerrar esa separación”, dijo el experto.

“Otro inconveniente no menos importante es que los servicios de internet no van a la misma velocidad que las regulaciones en América Latina”, advirtió.

Por su parte, Ana Segurado, directora de Open Future, cuya función es apoyar a startup en la región, cree que “un factor clave de la economía digital es empujar la innovación en la región. Creemos que hay mucho talento en Latinoamérica y es una sociedad receptiva a la innovación tecnológica".

La idea central es que el talento existente en la región se desarrolle localmente y no se vaya a Estados Unidos o a otros países. Se busca que Iberoamérica sea una sociedad que no exporte tecnología, que la invente y la consuma, "concientizando a los ciudadanos para que consuman tecnología propia”, subrayó Segurado.

La experta se refirió al talento que hay en la región y a las posibilidades de apoyo económico. “Queremos que el ecosistema del apoyo al emprendimiento sea completo: que haya incubadoras para identificar talento emprendedor, que los inversores inviertan capital en fase temprana y empujar los proyectos para que crezcan y se desarrollen en la región y no tengan que salir”, dijo.

“Estamos apoyando startups en Argentina, Colombia, Chile y México”, concluyó.

En tanto, para el venezolano Alberto Benbunan, cofundador de Mobile Dreams Factory, “el teléfono móvil es el computador de las casas en América Latina; tiene todo integrado: conectividad, modo de pago y movilidad, eso, sumado a la reducción de costos genera un mercado importante en la región”.

Señaló que parte del desafío es no marcar más a las empresas latinoamericanas con cargas impositivas, las que se pueden mejorar o modificar. "Una empresa de telecomunicaciones paga tasas impositivas del orden del 10% y una startup del orden del 35% y eso no ayuda, en este aspecto hay que mirar hacia Europa y Estados Unidos”, dijo el ejecutivo.