Brasilia. El presidente de Brasil, Michel Temer, dijo este martes que la alarma causada por el descubrimiento de irregularidades en los controles de la industria cárnica era infundada porque muy pocas plantas procesadoras de carne estaban involucradas.

En un discurso ante una audiencia compuesta por los inversores extranjeros, Temer admitió que la operación de la carne débil es causa de una "vergüenza económica" para el país, pero remarcó que las acusaciones no llegan a todos los frigoríficos y los exportadores brasileños.

China y la Unión Europea restringieron el lunes las importaciones de carne de Brasil después de que la policía acusó a los inspectores del mayor exportador mundial de carne de res y aves de corral de aceptar sobornos para permitir la venta de carnes podridas y contaminadas con salmonella.

En su discurso, Temer también instó a los empresarios a invertir en Brasil, diciendo que el gobierno ha logrado cierto objetivos razonables, como la reducción de la inflación.