El gobierno federal y la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) consideraron que un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre México y Turquía abriría oportunidades de negocio en el sector automotriz para las empresas de ambos países.

En diciembre del 2013, en la capital turca, Ankara, se realizó una visita de Estado y, en ese marco, se firmaron los Términos de Referencia del TLC entre ambos países, cuya negociación sigue en curso.

“Turquía puede ser un mercado interesante; el hecho de que no se tenga la apertura que se tiene con la Unión Europea obliga a tener un diálogo que nos permita ver las oportunidades de negocio para exportar a ese país”, comentó Eduardo Solís, presidente de la AMIA.

En el 2013, Turquía exportó automóviles al mundo por US$6.856 millones, mientras que las ventas externas de México de ese mismo producto fueron por US$32.389 millones.

El TLC con Turquía abarcaría: acceso a mercados, reglas de origen, obstáculos técnicos al comercio, medidas sanitarias y fitosanitarias, remedios comerciales, comercio de servicios, inversión, propiedad intelectual, política de competencia, transparencia, solución de controversias y disposiciones institucionales.

México y Turquía tienen una infraestructura y un perfil manufacturero muy parecidos, pero acceso a diferentes mercados.

Los productos turcos más exportados comprenden automóviles, maquinaria, hierro y acero, equipo eléctrico y electrónico, ropa, artículos de joyería, piedras preciosas y petróleo. A su vez, los turcos importan petróleo, computadoras, acero y hierro, aparatos de telefonía, televisores y motores eléctricos.

El canciller José Antonio Meade planteó que el TLC con Turquía representaría para México una vía de acceso a un mercado importante en la parte del norte de África y en Medio Oriente, que es una región con un perfil productivo cargado en el sector energético.

“Esto permite que México aproveche su capacidad manufacturera y su capacidad agroindustrial para buscar acceder a mercados en el Medio Oriente, que tienen cada vez mayor importancia en los espacios comerciales”, dijo Meade.

“Turquía es un proveedor de la industria automotriz en África, Asia y Europa. México, en la región norteamericana”, agregó el canciller.

Un informe del Banco Mundial expuso que las compañías turcas en sectores claves de la economía se han integrado exitosamente a las cadenas globales de valor. “La presencia de Turquía en las cadenas globales de valor es más fuerte se si compara con la de México o Brasil”, expuso.