Luxemburgo. Las restricciones a las importaciones de alimentos impuestas por Argentina podrían perjudicar las conversaciones para un pacto de libre comercio entre la Unión Europea y el bloque sudamericano Mercosur, advirtieron ministros europeos de Agricultura.

Algunos países de la UE, entre ellos Francia, Italia y Alemania, respaldaron una queja de Grecia sobre las restricciones que Argentina aplica a las importaciones de alimentos que produce en su mercado interno.

"Las restricciones argentinas tendrán una influencia completamente negativa en la reanudación de las conversaciones para la conclusión del acuerdo entre la UE y el Mercosur", sostiene una circular de Grecia publicada durante una reunión de ministros de Agricultura de la UE en Luxemburgo.

Grecia dijo que exportaciones de duraznos enlatados por 2,4 millones de dólares habían sido canceladas o suspendidas por exportadores argentinos desde abril, lo que equivaldría al 40 por ciento de los envíos anuales griegos al país sudamericano.

Pero el gobierno argentino negó cualquier restricción.

"No hay restricciones a la importación de productos europeos", afirmó el martes el jefe de Gabinete de ministros de Argentina, Aníbal Fernández. "No hay acción específica para parar determinado tipo de productos", agregó en declaraciones radiales.

El comisario de Agricultura de la UE, Dacian Ciolos, dijo que las restricciones se estaban aplicando a casi todos los productos agrícolas que la UE exporta a Argentina.

"Además de la naturaleza ilegal de estas medidas, estoy igualmente preocupado por su anuncio en la víspera de la reanudación de las negociaciones con el Mercosur", dijo Ciolos a los ministros.

Para este martes estaba prevista una primera reunión a nivel técnico entre los negociadores de la UE y el Mercosur en Buenos Aires. Ciolos reveló que la Comisión Europea había debatido si el encuentro debería realizarse y que finalmente decidió que sí.

"Si estas medidas persisten, las negociaciones con el Mercosur necesariamente se verán afectadas", advirtió Ciolos.

Los ministros de Agricultura de la UE y grupos de agricultores se oponen con fuerza a cualquier acuerdo con el Mercosur que pueda llevar a Europa a recortar sus aranceles agrícolas a cambio de un mayor acceso a los mercados de servicios y telecomunicaciones de los países sudamericanos.

Los países de la UE y el Mercosur acordaron en mayo relanzar sus estancadas negociaciones comerciales, tras años de desacuerdos.