Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este viernes que tiene preparados aranceles para gravar US$267.000 millones de importaciones de China, además de los US$200.000 millones de productos del país asiático sobre los que ya tiene que decidir.

La implementación de ambas rondas de aranceles sometería prácticamente a todas las importaciones desde China a Estados Unidos a nuevos gravámenes, una escalada de la guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo, por las demandas de Trump para que Pekín haga cambios económicos importantes.

"Los US$200.000 millones de los que estamos hablando podrían empezar a regir muy pronto, dependiendo de lo que pase con ellos. Hasta cierto punto va a depender de China", dijo Trump.

Trump ya ha impuesto aranceles del 25% a productos chinos por valor de US$50.000 millones, en su mayoría maquinaria industrial y componentes electrónicos intermedios, incluidos semiconductores.

Un período de comentarios públicos sobre un alza de aranceles, del 10% al 25%, a otros US$200.000 millones en bienes de consumo y otros productos chinos terminó este jueves tarde.

"Y odio decir esto, pero además hay (aranceles por) otros US$267.000 millones listos para su aplicación a la brevedad si yo quiero. Eso cambia la ecuación", agregó Trump.

Estados Unidos importó US$505.000 millones de bienes de China el año pasado, y en 2018 las importaciones chinas hasta julio aumentaron casi un 9% en comparación con el mismo período de 2017, según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos.

"Y odio decir esto, pero además hay (aranceles por) otros US$267.000 millones listos para su aplicación a la brevedad si yo quiero. Eso cambia la ecuación", agregó Trump.

Más temprano el viernes, el asesor económico de la Casa Blanca Larry Kudlow dijo que Estados Unidos no tomaría ninguna decisión sobre la amenaza de aranceles antes de que funcionarios evaluasen los comentarios públicos.

Estados Unidos ha exigido que China proteja mejor la propiedad intelectual estadounidense, reduzca el superávit comercial bilateral, permita a las empresas estadounidenses un mayor acceso a sus mercados y reduzca sus programas de subsidios industriales de alta tecnología.

"Todavía estamos hablando con China sobre una serie de cuestiones (...) Esas conversaciones continuarán. Queremos barreras más bajas (comerciales) en todos los ámbitos", dijo Kudlow.

La Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos recibió cerca de 6.000 opiniones durante el período de comentarios públicos sobre el plan de aranceles, que terminó a las 0400 GMT.