Washington. El presidente norteamericano Donald Trump, dijo que estaba ordenando a sus asesores iniciar la reincorporación al acuerdo comercial de la Alianza Transpacífico (TTP), del cual se había retirado al asumir el poder.

Según publica The New York Times, Trump hizo el anuncio este jueves en una reunión con legisladores y gobernadores de estados agrícolas.

El acuerdo comercial, en el que participan 11 países incluyendo a China, había sido suscrito por el ex presidente Barack Obama. La reincorporación de EE.UU. podría significar un impulso a sus inversiones por los beneficios que obtendrían las industrias estadounidenses.

Durante la campaña de Trump, tanto demócratas como republicanos, criticaron el acuerdo pero luego de la retirada, muchos empresarios lamentaron la medida advirtiendo que EE.UU. terminaría con términos menos favorables intentando negociar una serie de pactos comerciales individuales.

Dentro del Congreso, un grupo de 25 republicano le recomendaron al mandatario retomar el pacto "para que el pueblo estadounidense pueda prosperar a partir de las tremendas oportunidades que estas comercializan".

Los 11 países integrantes del tratado han pasado meses renegociando un pacto que carece del mercado de los Estados Unidos y lograron acordar, en marzo pasado, un acuerdo multinacional.

Sin embargo, Trump se mantenía crítico con el pacto hasta este jueves. Pero volver al TTP no será una tarea sencilla. 

Los 11 países integrantes del tratado han pasado meses renegociando un pacto que carece del mercado de los Estados Unidos y lograron acordar, en marzo pasado, un acuerdo multinacional.

La decisión de Trump se producen cuando la Casa Blanca trata de encontrar formas de proteger el sector agrícola, que podría verse gravemente perjudicado por el enfoque comercial del presidente.

El riesgo de una creciente guerra comercial con China ha aterrorizado a los agricultores y ganaderos estadounidenses, que envían muchos de sus productos al exterior. La respuesta agresiva de China a los aranceles estadounidenses apunta directamente a los bienes producidos en el corazón de EE.UU., una región que ayudó a Trump a ganar la presidencia.

Una eventual guerra comercial con China podría ser devastadora para las economías rurales, especialmente para los porcicultores y los productores de soja y maíz. Casi dos tercios de las exportaciones de soja de los Estados Unidos van a China.

Este jueves, senadores republicanos, congresistas y gobernadores de Iowa, Nebraska, Dakota del Norte, Kansas, Texas y otros estados agrícolas se reunieron con el presidente para expresar sus preocupaciones.

"Lo mejor que Estados Unidos puede hacer para rechazar las trampas chinas ahora es liderar a las otras once naciones del Pacífico que creen en el libre comercio y el estado de derecho. Es una buena noticia que hoy el presidente haya ordenado a Larry Kudlow y al embajador Lighthizer que negocien la entrada de Estados Unidos en el TPP ", dijo en una declaración el senador Ben Sasse, un republicano de Nebraska.