Bruselas. La Unión Europea eliminará los recortes arancelarios a varios países que ya no necesitan de un tratamiento preferencial, según los planes para una reforma comercial presentados el martes por el jefe de comercio del bloque.

Brasil, Argentina, Rusia y otros países en desarrollo que muestran sólidas condiciones económicas serán excluidos de las preferencias comerciales bajo el nuevo plan, que debe ser aprobado por el Parlamento Europeo y los estados miembros de la UE.

La UE, el mayor bloque comercial del mundo, busca centrarse en países más pobres que necesiten el beneficio comercial, entre ellos Pakistán y Ucrania.

"Los desequilibrios económicos globales han cambiado tremendamente en las últimas décadas. Los aranceles mundiales están en el mínimo histórico, si otorgamos tarifas preferenciales en este mercado competitivo, los países que más lo necesiten deben recibir los beneficios", estimó el comisario de Comercio de la UE, Karel De Gucht, en un comunicado.

El plan, que sólo entraría en vigencia en 2014, refleja la voluntad europea de proteger sus industrias de las economías de exportación en auge, mientras que simultáneamente espera usar el comercio como una herramienta de política exterior y de desarrollo.

La UE ha extendido tratados preferenciales de comercio para los países en desarrollo bajo el plan Sistema Generalizado de Preferencias desde 1971. En el 2008, las ayudas a los países pobres fueron asignadas a más de 6.000 productos, lo que equivale a 3.000 millones de euros, según cifras de la UE.

Según la reforma, algunos de los mayores beneficiarios del sistema de tarifas quedarán fuera del sistema, como es el caso de Brasil y de Rusia, que perderán descuentos por cerca de 3.000 millones de euros en exportaciones cada uno.

El valor de las importaciones que ingresan bajo la tarifa reducida caerá a cerca de 37.700 millones de euros, según datos de la UE, en comparación con los 60.000 millones de euros actuales.

Esto podría impulsar a los países a buscar tratos preferenciales con la UE a través de los acuerdos de libre comercio, una piedra angular de la estrategia europea de comercio a largo plazo.

"Creo que la reforma podría y debería impulsar los esfuerzos hacia los TLC", afirmó De Gucht a los periodistas en Estrasburgo.