Londres. Las empresas británicas que comercian con la Unión Europea se enfrentarán a una maraña burocrática, posibles retrasos en las fronteras y perturbaciones en los flujos de caja si el Gobierno es incapaz de negociar con Bruselas un acuerdo para dejar el bloque antes de su salida en marzo próximo.

El Gobierno británico publicó una serie de notas aconsejando a personas y negocios cómo protegerse de las posibles perturbaciones provocadas por una ruptura con la UE sin un acuerdo, los que van desde el acopio de medicamentos hasta la burocracia comercial.

Londres todavía no ha alcanzado un acuerdo de divorcio con la UE a poco más de siete meses de que se cumpla la fecha del 29 de marzo en que deberá abandonar el bloque.

Si bien el plan de la primera ministra Theresa May para lograr un acuerdo que favorezca a las empresas ha fracasado, ambas partes siguen buscando alcanzar a tiempo un pacto.

Londres todavía no ha alcanzado un acuerdo de divorcio con la UE a poco más de siete meses de que se cumpla la fecha del 29 de marzo en que deberá abandonar el bloque.

"Estoy seguro de que tenemos al alcance un buen acuerdo. Esa sigue siendo nuestra prioridad", dijo en un discurso para anunciar la publicación de los documentos el ministro británico para elBrexit, Dominic Raab, aunque aseguró que quería asegurar que Reino Unido "se refuerce incluso en el improbable caso de que no alcancemos un acuerdo negociado con la Unión Europea".

Ante este panorama, las directrices del Ejecutivo británico dejan claro que las empresas que comercien con Europa se enfrentarán a nueva burocracia en aduanas en caso de que no haya acuerdo.

Si Reino Unido deja el bloque en marzo sin acuerdo, "cesaría la libre circulación de bienes entre Reino Unido y la UE", dijeron las guías.

Varios ministros han advertido que ha aumentado el riesgo de que Reino Unido salga del bloque sin un acuerdo y muchos economistas dicen que no lograr un pacto dañaría seriamente la quinta economía del mundo porque el comercio con la UE, el principal mercado de Londres, estaría sujeto a aranceles.

Los partidarios del Brexit dicen que puede haber cierto impacto a corto plazo para la economía, pero que a largo plazo ésta prosperará cuando se separe de la UE.