Bruselas. Reino Unido y la Unión Europea pueden llegar a un acuerdo comercial sin precedentes después del Brexit si ambos mantienen el control sobre sus leyes y si hay consenso sobre cómo evitar una frontera física entre Irlanda del Norte e Irlanda, afirmó un alto cargo del bloque regional.

Reino Unido perderá acceso al mercado interno de la UE, que permite la libre circulación entre fronteras de bienes, servicios, capital y personas -cuatro libertades que según la UE siempre van juntas- cuando salga del bloque el 29 de marzo de 2019.

Londres quiere asegurar un acuerdo ambicioso para mantener sus negocios con la UE en la medida de lo posible -un mercado de 440 millones de personas, su mayor socio comercial- después de que el periodo de transición finalice en diciembre de 2020, pero está tratando de compaginar varias condiciones que son mutuamente excluyentes.

"Reino Unido quiere mantener la libre circulación de bienes entre nosotros, pero no la de personas y servicios", dijo el principal negociador de la Comisión Europea, Michel Barnier, en un artículo publicado en varios diarios europeos este jueves.

"Es posible respetar los principios de la UE y crear una alianza nueva y ambiciosa. Eso es lo que ya propuso en marzo el Consejo Europeo", dijo Barnier.

"Y (...) quiere recuperar su soberanía y el control de su propia legislación, lo cual respetamos, pero no puede pedir a la UE que pierda el control de sus fronteras y leyes", agregó.

Para sellar cualquier acuerdo se está agotando el tiempo, aunque Reino Unido y la UE apuntan a firmar un trato a mediados de octubre.

Barnier dijo que un 80% de los problemas relacionados con el divorcio británico de la UE ya se han solucionado y que confiaba en que las negociaciones sobre el 20% restante, así como su futura relación, puedan dar "buenos resultados".

"Es posible respetar los principios de la UE y crear una alianza nueva y ambiciosa. Eso es lo que ya propuso en marzo el Consejo Europeo", dijo Barnier.

Señaló que la UE ofreció a Reino Unido un acuerdo de libre comercio sin aranceles ni restricciones cuantitativas para bienes y que también propuso una estrecha cooperación aduanera y regulatoria, así como acceso público a mercados de contratación.