Bruselas. La Unión Europea y Mercosur comenzaron este lunes en Bruselas una nueva ronda de negociaciones para sellar su acuerdo comercial, tras acusarse de falta de compromiso y flexibilidad por demora de casi dos décadas.

La ronda de negociaciones, que se prolongará previsiblemente hasta este viernes, reúne a los jefes negociadores y equipos de expertos de ambos bloques para buscar un consenso en los asuntos en los que aún no han logrado un acuerdo.

Los capítulos más espinosos continúan siendo los autos, las piezas de automoción, las indicaciones geográficas, el transporte marítimo y los productos lácteos, todos ellos asuntos claves que deben quedar cerrados antes de poder dar el "salto" al nivel político en las negociaciones.

El paso de las conversaciones a un perfil más político en lugar de técnico, con comisarios europeos y cancilleres en lugar de negociadores, no garantiza un resultado positivo, pero se trata de un paso necesario antes de llegar a un acuerdo político en el pacto.

Los últimos contactos entre el bloque europeo y el Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) habían sido una discusión a nivel técnico a mediados de mayo y una ronda de negociación que se celebró entre el 4 y el 8 de junio en Montevideo (Uruguay).

Mercosur en tiempos de aranceles. No obstante, los últimos encuentros se han visto marcados por las declaraciones previas de portavoces comunitarios y cancilleres del Mercosur, quienes se han advertido mutuamente de falta de compromiso y de flexibilidad en sus ofertas, lo cual limita las posibilidades de un consenso.

La fase final del acuerdo con Mercosur, que negocian un acuerdo de asociación desde el año 2000 pero han avanzado a un ritmo mayor desde 2016 hasta ahora, llega en un contexto de tensiones comerciales de Estados Unidos con el resto de sus socios por sus aranceles al acero y al aluminio.