Pese a la mejora de las condiciones económicas, a la recuperación de la confianza de los consumidores y a un incremento en el uso de servicios financieros por parte de las familias, el crédito sigue sin despegar. El financiamiento vigente otorgado por bancos y otras instituciones a los hogares uruguayos tuvo un tercer trimestre consecutivo de caída en su comparación con el año anterior.

El Índice de Crédito al Consumo de El Observador (ICC-EO) tuvo una caída de 2,2% a fines de junio respecto a igual período del año pasado. Eso implicó un nuevo trimestre de caída interanual luego de haber mostrado números rojos en diciembre y marzo pasados –con registros de -1,7% y -1,5%–.

El indicador releva la totalidad del financiamiento que tomaron las familias en bancos, administradoras de crédito y otras instituciones que prestan dinero, y que sigue vigente a cada período. De estos créditos se excluyen los vinculados a la compra de inmuebles y automóviles. Las comparaciones se realizan en pesos constantes –es decir, luego de eliminar el efecto de la inflación– para evitar distorsiones en el análisis.

Al cierre del segundo trimestre del año pasado, el crédito a las familias se mantenía en aumento, con una tasa de 3,7% interanual. Si bien en los años de mayor empuje del consumo el crédito a las familias llegó a crecer a una velocidad de dos dígitos, la primera mitad de 2016 mostró un comportamiento positivo pese a que la economía –y en particular el gasto en consumo de los hogares– se mantenía estancada.

Durante el segundo trimestre del año pasado, el consumo creció apenas 0,5% interanual. En el primer cuarto de este año –último dato disponible– el gasto final de los hogares mantiene un crecimiento de 4,3%.

Los números muestran que esa aceleración significativa no está sostenida en el crédito sino en el aumento de los ingresos y eventualmente, la utilización de ahorros. El salario medio pasó de tener un aumento de 0,8% interanual en términos reales a junio del año pasado a 3,8% en igual mes de 2017.

Agentes del mercado. Entre los principales agentes del mercado, la caída del crédito al consumo se concentra en los agentes que, en su conjunto, tienen una mayor participación. El Banco República concentra por sí solo 53,5% del crédito vigente otorgado por el sistema financiero a las familias uruguayas. Sin embargo, tanto su volumen de crédito en este segmento como su participación se contrajo. El crédito al consumo vigente en el BROU bajó 4% en junio respecto a igual período del año pasado. El banco estatal llegó a tener en marzo del año pasado una cuota de 55,5% en este mercado.

El segundo agente, en términos agregados, son las administradoras de crédito en su conjunto, que en general se concentran en un público de ingresos medios para abajo. El financiamiento vigente en estos actores del mercado se redujo 1,2% en el último año y su participación es de 23,6%.

En tanto, los bancos privados, aumentaron 1,3% el crédito vigente a las familias durante el último año en pesos constantes, lo que permitió compensar parcialmente la caída de los otros dos agentes. Su participación en el segmento es de 22,9%, muy similar a la de las administradoras de crédito.