El gobierno de Uruguay mantendrá negociaciones con Argentina y Brasil por las trabas comerciales, pero por primera vez con la presión de los trabajadores movilizados en la calle debido al impacto que las medidas proteccionistas están teniendo en el sector productivo y en el empleo.

A nivel oficial la reserva es absoluta porque no se quiere comprometer los “avances” alcanzados, según informaron fuentes del Ejecutivo.

Este martes el vicepresidente Danilo Astori, hablando ante empresarios de Costa Oriental –una de las mayores empresas de logística del país que inauguró nuevas instalaciones en Zonamerica– dijo que coincidía con la preocupación de los empresarios sobre los problemas de la región y que “sería irresponsable ignorarlos”.

Astori criticó las medidas proteccionistas de los socios del Mercosur y dijo que “el peor error que podemos cometer es encerrarnos en nosotros mismos. Encerrarnos sería vegetar en la mediocridad”, insistió.

Por su parte, Daniel Carriquiry, presidente de la Cámara de Zonas Francas, comentó que las trabas que impone Argentina –y que se ampliarán a los servicios desde el 1º de abril– impiden la rotación de mercaderías en el sector logístico, incrementan los costos financieros y afectan la competitividad.

Esa situación impactará a mediano plazo en el empleo del sector si persisten los problemas, según se afirmó.

Las acciones del gobierno y los privados suceden en un marco de reclamos de trabajadores, que esta vez tienen la particularidad de no estar dirigidos al Poder Ejecutivo ni al sector empresarial, sino que apuntan a las medidas de otros países, en este caso Argentina y Brasil.

Las medidas que imponen los socios grandes del Mercosur están forzando a un número creciente de firmas a enviar al seguro de paro centenares de trabajadores en sectores que tradicionalmente son empleadores intensivos de mano de obra.

Mientras ayer se realizaba una concentración de trabajadores afectados por las medidas de Argentina y Brasil en 18 de Julio y Andes, a pocos metros, en la Torre Ejecutiva, el prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa, mantenía una reunión con los ministros Fernando Lorenzo (Economía) y Luis Almagro (Relaciones Exteriores) para coordinar el viaje del presidente José Mujica a Brasil. El gobierno y los empresarios esperan que de la reunión con Dilma Rousseff surjan caminos que permitan levantar las barreras comerciales. Ese viaje, que se espera para la primera quincena de abril, aún no tiene fecha confirmada.

En tanto, el dirigente sindical Walter Santos, de la Unión Nacional de Trabajadores del Metal, uno de los sectores más afectados por las trabas de Brasil, comentó que “solo con más desarrollo industrial” se sortearán las restricciones impuestas.

Los trabajadores movilizados ayer pertenecen a la industria automotriz y autopartes, textiles, vestimenta, carne, cuero, alimentos, plástico y química, sectores que suman más de 1.500 obreros en el seguro de desempleo.