Si bien en los últimos años el número de destinos de los productos uruguayos aumentó, eso no quiere decir que las exportaciones uruguayas estén más diversificadas. Pocos destinos concentran aún un importante porcentaje de la canasta exportadora, un fenómeno que vino en aumento en los últimos años y que recién en 2014 mostró un leve revés. Lo más preocupante es que esos mercados en los cuales se concentran las exportaciones uruguayas atraviesan hoy un marcado debilitamiento de sus economías.

Entre junio del año pasado y mayo de este año, las empresas exportadoras uruguayas colocaron sus bienes en 163 destinos alrededor del globo. El ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, calificó este dato como un "aspecto positivo" días atrás, a la salida del almuerzo que celebró el Día del Exportador.

En esa misma instancia, la Unión de Exportadores (UEU) advirtió que, pese al aumento en el número de mercados, Uruguay sufre de una concentración de un importante porcentaje de sus exportaciones en pocos destinos. El mismo fenómeno se dio por el lado en el número de productos colocados.

El índice Herfindahl–Hirschman (IHH), calculado por la Unidad de Análisis Económico de El Observador, que mide cuán concentradas están las exportaciones de un país, muestra un aumento de 53% entre 2008 y 2013, lo que indica un marcado aumento en la concentración de exportaciones por destinos. En 2014 se revirtió esta tendencia, aunque muy parcialmente, con una caída de 5% en el indicador respecto al año anterior.

Por el lado de los rubros exportados, en tanto, el proceso de concentración es también relevante. Respecto a 2001, el índice trepó 57% en 2014, lo cual implica que un menor número de categorías de productos ganaron una mayor relevancia en la canasta exportadora. Las colocaciones de bienes marcaron un récord histórico el año pasado (US$ 9.178 millones), pero pocos productos explicaron la mayor parte.

Poner un ojo en países con los que hasta ahora no se comercia tanto –citó los casos de India y otras economías asiáticas emergentes– también sería recomendable.

Socios en problemas. Si se mira los cinco destinos de exportación de mayor peso en 2014, cuatro son economías en desarrollo con problemas, en el marco de un contexto internacional en el cual los mercados emergentes dejaron de ser el principal motor de la economía, con un continuo descenso en el precio de las materias primas y enfrentando los nuevos desafíos del fortalecimiento del dólar a nivel global.

De este modo, Brasil, principal destino de colocación de los productos uruguayos –concentrando el 20,8% de todas las ventas al exterior del año pasado, sin incluir zonas francas– se encuentra en recesión acumulando cuatro trimestres consecutivos de caída en su Producto Interno Bruto (PIB). Al mismo tiempo, debe lidiar con un elevado déficit fiscal, una tasa de desempleo que, aunque aún es baja en términos históricos, se encuentra en continuo aumento y una inflación que se acelera y llegó el mes pasado el máximo nivel en 11 años.

Por otro lado, la economía china –segundo socio comercial de mayor relevancia, que absorbió el 19,1% de lo colocado en 2014– se encuentra en pleno período de desaceleración económica, registrando un crecimiento de 7% en el primer trimestre del año respecto a igual período del año pasado. Aunque este aumento no es insignificante, fue la menor expansión que tuvo en seis años. Al debilitamiento económico lo acompaña un nivel de inflación débil (1,2% interanual en mayo) y un retroceso en los precios al productor desde hace casi tres años, que genera presiones deflacionarias. Menor aumento en el gasto del consumidor y un comercio exterior debilitado con caídas en las exportaciones de 2,5% y de las importaciones de 17,6% en la mediación interanual durante el mes pasado son otros de los factores que complican el panorama.

El tercer destino de colocación muestra un comportamiento diferente. La economía de EE.UU. –que abarcó el 5,3% de los productos de la canasta exportadora en 2014– se encuentra con una leve tendencia a la aceleración de su PIB, niveles de desempleo en continuo descenso, mejor confianza de los consumidores y un fortalecimiento de la moneda a nivel mundial. Sin embargo, si EE.UU. ocupa el tercer lugar en el ranking de exportaciones es debido a la caída en las ventas a dos grandes destinos de la región, como Argentina y Venezuela, que en años anteriores conformaban junto a Brasil y China lideraban el ranking de destinos.

Brasil, China y Estados Unidos absorbieron en 2014 el 45,2% de las exportaciones nacionales.

El panorama en los países que quedaron en cuarto y quinto lugar en el ranking exportador no es para nada auspicioso: Venezuela –donde se colocaron en 2014 5,2% de las ventas– y Argentina –destino del 5% de las exportaciones–.

Para este año se espera que los tres principales destinos latinoamericanos de exportaciones crezcan por debajo del promedio de la región (0,5%) y de Uruguay (2,9%), según el informe mensual de mayo LatinFocus Consensus Forecast de FocusEconomics.

Lograr acuerdos. Con este telón de fondo, la concreción de más acuerdos comerciales aparece como un factor clave para que los bienes y servicios uruguayos recorran un camino menos sinuoso para salir al exterior.

La experta dijo que para eso hay que ser más competitivos, y que no solamente se logra mediante precios sino que hay que ofrecer "productos innovadores y de buena calidad". "Estamos en la era del conocimiento, y hay que aplicarle conocimiento a los productos", remarcó.

Poner un ojo en países con los que hasta ahora no se comercia tanto –citó los casos de India y otras economías asiáticas emergentes– también sería recomendable, aconsejó Rodríguez.

En tanto, de acuerdo a la directora del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República, Gabriela Mordecki, la firma de este tipo de acuerdos es "fundamental" para la economía uruguaya. Además del tan conversado tratado de libre comercio con la Unión Europea, Mordecki mencionó a la Alianza del Pacífico y a los mercados asiáticos de mayor poder adquisitivo, que están dispuestos a pagar por productos de calidad.