Montevideo. Uruguay y Argentina aplican formalmente desde este jueves un tratado de intercambio de información tributaria, un viejo reclamo de Buenos Aires que firmaron el año pasado los gobiernos y luego refrendaron los parlamentos.

La firma de ese convenio con Argentina, Brasil y otros países le permitió a Uruguay salir de la lista de naciones no cooperantes en materia fiscal de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Para el director de la Dirección General Impositiva (DGI) uruguaya, Pablo Ferreri, se trata de uno de los mejores acuerdos de su tipo suscripto por su país y que "fue muy bien negociado".

En el Parlamento, la oposición uruguaya no votó el tratado -ratificado solo con los votos del oficialista Frente Amplio (FA)- por considerarlo una concesión sin contrapartidas en favor de Argentina, cuyas medidas proteccionistas afectan las exportaciones uruguayas.

El convenio establece, además, que la solicitud de información entre los países requerirá de un pedido "fundado y explícito".

El presidente uruguayo José Mujica afirmó en abril de 2012 que el acuerdo tributario obedece al pedido internacional en ese sentido y no a obtener un rédito en la negociación con ese país.

"No tiene nada que ver con una actitud con la República Argentina", sostuvo Mujica, sino que se explica en "seguir el pedido de carácter internacional", en referencia a la exigencia de la OCDE.

Uruguay es un fuerte receptor de depósitos bancarios argentinos y de inversiones inmobiliarias y agrícolas de esa nación.