La inversión chilena directa en el exterior se ha consolidado como tendencia económica a lo largo de 27 años, coincidiendo con el retorno del país a la democracia y la reinserción de la economía chilena al mundo. Si bien estas inversiones muestran un comportamiento cíclico, durante todo este período se puede apreciar un dinamismo constante, que contribuye de manera notable a la profundización del relacionamiento económico y político exterior de Chile, acompañando el crecimiento que muestran el Comercio y la Inversión Extranjera en el contexto económico nacional.

En lo que consigna el informe de la Dirección General de Relaciones Económicas internacionales (Direcon) el monto está distribuido en más de 60 países de América, Europa, Asia, Oceanía y África, donde se observa un número superior a las 1.200 empresas chilenas que ejecutan actualmente más de 3.000 proyectos en el exterior.

Se detalla que un total de diez países concentran un 92,1 % de las inversiones materializadas a la fecha. Entre ellos se encuentran: Brasil, Argentina, Colombia, Perú, Estados Unidos, Uruguay, Canadá, México, Croacia y Alemania.  La directora de la Direcon, Paulina Nazal, explicó para AmericaEconomia.com que el reporte arroja claramente que entre 1990 y el año pasado, los países de América Latina son el principal destino de las inversiones chilenas directas, con una evolución de crecimiento relativamente constante.

“Las inversiones están concentradas principalmente en Brasil, Argentina, Colombia y Perú. Estos cuatro países aglutinan un volumen total de US$85.470 millones  (74,6 % de la inversión total en el mundo) y casi 77 % del total de proyectos en curso", agregó Nazal.

Desde el punto de vista sectorial, el mayor dinamismo de las inversiones chilenas radica en la esfera de los servicios (50 % del total) y la industria manufacturera (25 % del total).

Según el informe, otra materia relevante en la inversión directa de Chile en el exterior, radica en su capacidad generadora de empleo. “A nivel sectorial, el empleo creado por estas inversiones alcanza casi a los 600 mil puestos de trabajo entre empleo directo, con un 71,5%, y empleo indirecto, con 28,5 %”, explicó la autoridad de la Direcon.

¿Por qué  invertir fuera de Chile?

Como lo han demostrado la práctica y numerosas entrevistas a inversionistas chilenos de variada magnitud, los flujos de inversión directa de Chile hacia mercados externos se motivan, principalmente, por una necesidad de contrarrestar el limitado tamaño del mercado local, así como su estrecha especialización y limitada diversificación, aspectos que inhiben la aplicación de economías de escala.

Un fuerte incentivo a esta inversión conforma la apertura de mercados y consolidación de marcos normativos al amparo de los diferentes acuerdos económico-comerciales suscritos por el Estado chileno. Adicionalmente, aunque en grado bastante menor a los años noventa, siguen motivando este proceso tanto la privatización de empresas, como la ventaja que otorga al empresariado nacional la experiencia de haber desarrollado exportaciones a determinados mercados durante un período prolongado. Un estímulo adicional a este proceso durante la última década han generado las oportunidades develadas al calor de la severa crisis financiera que afectara a la economía mundial, y cuyos efectos aún persisten.

Esta tendencia se vio particularmente reforzada a partir del año 2007, cuando numerosas empresas extranjeras radicadas en el país, comenzaron a dar preferencia a la alianza con empresarios chilenos para implementar su expansión hacia otros mercados latinoamericanos, asegurando un mejor entendimiento de la cultura regional y desarrollando un management más efectivo, además de hacer un mejor aprovechamiento de los acuerdos internacionales suscritos por Chile.

La consolidación de este proceso ha permitido que un significativo grupo de 150 empresas cuente con presencia inversionista en tres o más países, exhibiendo un alto grado de descentralización en su gestión, así como en un notable incremento de la facturación externa en sus ingresos. De ellas, 70 empresas tienen presencia en 5 o más países. De este mismo grupo, 18 empresas mantienen inversiones directas en 10 o más países.

Paulina Nazal señaló que pese a los vaivenes financieros que hay en el mundo, la inversión chilena directa en el exterior ha ido en constante aumento "reflejando la fortaleza de las empresas nacionales, y el convencimiento y compromiso del país por la integración en la economía mundial como una herramienta de crecimiento económico".

"Así, la integración de Chile a la economía mundial se materializa no sólo con los acuerdos comerciales de bienes y servicios, sino también a través de una activa participación en el movimiento de capitales vinculados, de manera directa, a la creación de valor en diversas latitudes", concluyó.