Caracas. El Ministerio de Planificación y Finanzas y el Banco Central de Venezuela (BCV) esperan el mejor momento para emitir deuda. Pero mientras se toma la decisión, el Sistema de Transacciones de Títulos en Moneda Extranjera (Sitme) espera por los nuevos bonos que contribuirían a ampliar la oferta en este mercado.

Analistas y representantes de distintos sectores productivos insisten de la poca oferta de divisas que se transa a través del esquema cambiario controlado por el BCV. El mercado permuta de divisas manejaba entre US$80 millones y US$100 millones diarios, mientras que el Sitme prevé operaciones entre US$20 millones y US$40 millones por día.

Fuentes cercanas al ente emisor informaron que las autoridades monetarias y financieras evalúan emitir títulos convertibles en divisas, destinados a la compra por parte de las empresas transnacionales, las cuales no tienen la posibilidad hoy en día de acceder al Sitme ni a Cadivi para repatriar dividendos. "El gobierno ha entendido la necesidad de ampliar la oferta para que un mayor número de empresas participen", dijo uno de los consultados.

Necesidad imperiosa. A juicio del profesor del Iesa José Manuel Puente, el mercado cambiario en Venezuela "está congelado", debido al nuevo esquema del BCV. Explica que muchas empresas que necesitan dólares para comprar insumos o bienes o para repatriar dividendos no cuentan con esta opción.

"Pareciera que es una necesidad imperiosa, en términos de actividad económica, generar algún mecanismo que provea dólares por vías legales u oficiales al sector privado. Si el gobierno no lo hace, entonces podría agudizar el ciclo recesivo de la economía y un desabastecimiento masivo".

El Sitme negoció en la última jornada un monto por US$22,76 millones a una tasa de cambio implícita de 5,30 bolívares fuertes por dólar. Desde su creación el pasado 9 de junio y hasta la fecha se ha transado un total de US$758,68 millones para un promedio de 27,09 millones de dólares diarios.

Las empresas importadoras sólo pueden solicitar en el Sitme hasta un máximo de US$300.000 mensuales, una cifra muy por debajo de los requerimientos.

Baja emisión. El gobierno estudia las alternativas ante las condiciones poco favorables para emitir deuda. Venezuela registra un alto riesgo país que ha llegado a 1.200 puntos, lo que significa el triple del promedio de la región latinoamericana. Tratar de colocar deuda externa en los actuales momentos tendría un alto costo para la nación.


En el mercado interno se registran problemas de liquidez en la banca, por lo que la República no podría colocar una emisión tan alta. Se evalúa la posibilidad de que el BCV compre los papeles a la República y luego repartirlos al sistema. Fuentes consultadas señalan que la emisión estaría entre US$2.000 millones y US$3.000 millones.