La segunda semana de abril de este año Venezuela comienza otra etapa en su proceso de integración regional, pues para esa fecha se materializa su salida de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), después de 30 años de formar parte del bloque.

Telasco Pulgar, coordinador de Integración Regional del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (Sela), considera que puede que se venzan las relaciones con la CAN, pero de ninguna manera los nexos con los países andinos.

Pulgar, autor y difusor del Informe Anual sobre el Proceso de Integración Regional, observa que Venezuela saldrá definitivamente de este bloque de integración andino, pero continuará al lado de organizaciones como la Corporación Andina de Fomento (CAF) y la Aladi, de la que también forman parte las naciones miembros de la CAN.

"La salida de Venezuela de la Comunidad Andina no significa en modo alguno su salida de la CAF. Son dos campos y estructuras totalmente independientes, y Venezuela es un miembro connotado de la corporación, además de ser su país sede", comentó Pulgar.

El funcionario del Sela asomó además que el gobierno venezolano se encuentra en procesos de negociación para buscar una alternativa a la CAN.

"En la actualidad, el gobierno de Venezuela está negociando con los países vecinos una especie de acuerdo comercial, que aún no sabemos el nombre. Pero sabemos que tratará de aprovechar las preferencias y las coberturas comerciales, que no obtendría de otra forma sino con un acuerdo", informó Pulgar.

Normalmente, los países fijan aranceles para las importaciones y las exportaciones, y gracias a los convenios y acuerdos de cooperación se logran reducir las tasas de estos tributos, lo que permite obtener más beneficios en el área del comercio exterior.

En el caso venezolano, la salida de la CAN a partir de abril implica que otro mecanismo interregional puede estar gestándose, de manera que el país logre disfrutar de los acuerdos comerciales de la región.

"La relación comercial de Venezuela con los países andinos está en vías de resolución", acotó el coordinador de Integración Regional del Sela.

Sostiene que el retiro de la Comunidad Andina tiene un efecto más político que económico.

Integración financiera

Pese al impacto de la crisis financiera en la región y de cierta incertidumbre política y económica en algunos países, el comercio exterior en Latinoamérica ha tenido un importante crecimiento, sobre todo desde hace dos años.

Un informe del Sela de 2010 indica que del total del comercio del mundo, 19% se hizo dentro de los países de la región, y aunque parece poco, "lo cierto es que para las pequeñas economías de Latinoamérica este porcentaje es muy beneficioso", comenta el coordinador de integración.

Este 19% de comercio entre los países latinoamericanos implica que Paraguay, por ejemplo, exporta dentro del Mercosur más de 50% del total de sus productos.

"Esto es un número enorme, y dice mucho sobre el significado y los avances del proceso de integración regional", señaló.

Es que la posibilidad que tienen los países de la región para deslastrarse de la dependencia económica con naciones fuera del continente está directamente relacionada con su capacidad de integración y cooperación en materia comercial.

Mientras los intercambios comerciales que se den en el marco de los bloques de integración sigan creciendo, serán posibles figuras como el Banco del Sur y una moneda unitaria latinoamericana, como el Sucre, sistema propuesto por el Gobierno venezolano.

Al respecto, Pulgar comentó que para este año el Sela desarrollará un informe sobre las instituciones financieras y monetarias en América Latina y el Caribe.

"Para este año tenemos un proyecto muy importante para el proceso de integración financiera y monetaria, que es la coordinación regional en todas aquellas instituciones financieras y monetarias que existen en la región".

En el caso de las instituciones de carácter monetario y financiero de Latinoamérica, el Sela considera que son varias e incluso tienen organismos de cooperación, "pero están muy poco interconectadas, además hay una dependencia monetaria muy grande de organismos financieros internacionales", señaló Pulgar.

Ya se han hecho dos cumbres sobre integración financiera en América Latina y el Caribe, y en julio de este año se realizará otra más en Caracas, en donde participarán los representantes financieros de la región.

Nexos estrechos

El informe anual del progreso de integración latinoamericana da cuenta de que las exportaciones de América Latina y el Caribe (excepto México) crecieron más de 16 % en 2008 en comparación con 2007, y disminuyeron 23% en 2009.

"En la mayor parte de los países latinoamericanos, incluyendo los que tienen tratados de libre comercio con Estados Unidos, el comercio hacia la nación norteamericana sufrió una elevada contracción en 2009", revela el documento.

Para 14 países de la región (Belice, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Perú, Venezuela, República Dominicana, St. Kitts y Nieves, y Trinidad y Tobago), EEUU representa más de 30% del destino de sus exportaciones.

Y para siete de éstos (Belice, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, St. Kitts y Nieves, y Trinidad y Tobago), el país norteamericano es el destino de más de 50% de sus ventas.

En cambio, la proporción que la Unión Europea ocupa en las exportaciones de la región varía entre 12% y 24%.

Solamente para algunos pocos países la proporción de esa región como destino de las exportaciones supera el 25% (Belice, Dominica, Guyana, Santa Lucía, San Vicente y Granadinas, y Panamá).

De esta manera, Estados Unidos y la Unión Europea destacan en el destino de exportaciones de los países latinoamericanos, lo que de cierta forma le resta prioridad a las relaciones comerciales intrarregionales.

Pulgar opina que "lo que todavía influye decisivamente sobre la base de integración es que nuestros países están muy entrelazados con otras economías, principalmente de países industrializados. Y el margen de maniobra intrarregional es pequeño".