Tras la decisión de cerrar la vía comercial con las islas Aruba, Curazao y Bonaire, el primer ministro de Curazao, Eugene Rhuggenaath, y la cónsul de Venezuela en ese país, sostuvieron una “reunión urgente” a fin de evaluar las relaciones comerciales entre los países.

De acuerdo con Noticias Curazao, durante la reunión se indicó que el cierre no promueve las buenas relaciones entre los países y que el gobierno local considera de suma importancia la relación con Venezuela.

Durante el encuentro destacaron los vínculos económicos, familiares y culturales existentes, incluida la cooperación en el área de refinería. El gobierno de Curazao se mostró abierto a trabajar en la lucha contra el comercio ilegal.

“Es evidente que las actividades ilegales deben abordarse. Curazao, así como los demás países del Reino de los Países Bajos, han actuado de buena fe y en buena cooperación con Venezuela en la lucha contra la ilegalidad y el crimen”, indicaron autoridades curazoleñas.

La decisión de cerrar la vía comercial con las islas se produjo durante el primer consejo de ministros de 2018, con el fin de que inicie una reestructuración en defensa de la economía venezolana.

El Mandatario Nicolás Maduro aseguró que el cierre de debe a que “mafias” se llevan a estas islas el oro, el coltán, los diamantes, el cobre, y todos los productos alimenticios venezolanos.

“Yo no quería tomar una medida como esta pero estoy dispuesto, inclusive, a tomar una medida más radical todavía“, expresó Maduro. El cierre de la vía comercial fue anunciada por un lapso de 72 horas.