Río de Janeiro. Las ventas minoristas crecieron un 0,9% en enero frente a diciembre de 2017, informó el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

Según los datos presentados por el IBGE, las ventas minoristas, uno de los motores de la economía brasileña, aumentaron en enero un 3,2% en comparación con igual mes de 2017, lo cual supone el décimo resultado seguido positivo en la comparación anual y el mejor resultado desde 2014.

En el acumulado de los últimos 12 meses, el comercio minorista brasileño creció un 2,5%, el mejor resultado desde noviembre de 2014.

El profesor de economía de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ), Armando Castello, explicó a Xinhua que "en los últimos 12 meses, todas las actividades minoristas muestran una recuperación, lo que significa que hay una recuperación de la economía brasileña, aunque todavía a un ritmo más lento del esperado".

El aumento de las ventas minoristas en enero estuvo liderada por el sector de hipermercados, supermercados, productos alimentarios y bebidas, que subió un 2,3%, junto a los artículos de uso personal y doméstico (6,8%).

Los dos segmentos se recuperaron así de las caídas del 1,7% y 7,2% respectivamente en diciembre anterior.

Para Castello, el incremento de las ventas en los supermercados "muestra un aumento de la renta de las familias, principalmente la de las clases más bajas, que vuelven a comprar en los supermercados a medida que van dejando atrás los efectos de la crisis económica de los tres años anteriores".

En 2017, el comercio brasileño creció un 2% y puso fin a dos años seguidos de caída, gracias a las ventas de muebles y electrodomésticos, que aumentaron gracias a la caída de las tasas de interés, lo cual motivó un mayor consumo.

El comercio minorista brasileño fue uno de los sectores más afectados por la grave crisis económica que sufrió el país de 2015 a 2016, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo más de 7 puntos y provocó un aumento del desempleo y la consecuente caída del consumo familiar.