Montevideo. Uruguay perdió una "oportunidad dorada" de revitalizar su economía al no acordar un TLC con Estados Unidos, y su opción por el Mercosur lo expuso a "frecuentes puñaladas por la espalda" de los socios mayores, opinaba en 2006 la embajada de Estados Unidos, según nuevos cables de Wikileaks revelados este sábado por El País.

En enero de ese año la embajada norteamericana aún creía que se podría firmar un TLC con Uruguay. De hecho en un cable de 2007 el encargado de Negocios de la embajada estadounidense, James D. Nealon, indicó que el ex presidente Tabaré Vázquez le dijo “expresamente” que quería un TLC.

Los documentos desclasificados dan cuenta de al menos dos reuniones entre el ex ministro de Industria, Jorge Lepra, y Nealon, en las que el primero transmitió la necesidad de tener garantías y “señales” de EE.UU. sobre la posibilidad de un acuerdo comercial de ese estilo.

Lepra estaba preocupado porque no se sabía cómo respondería Bush a un planteo de Vázquez de negociar un TLC.

Nealon dice que Lepra le confesó que había un "fuerte consenso en el gabinete" a favor de un TLC, y que solo el canciller Reinaldo Gargano y la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, estaban en contra.

La embajada estadounidense también dio cuenta de cierta preocupación por la “politización” del Mercosur. "En los últimos años, el Mercosur ha evolucionado de un foro comercial benigno, a una unión política" con una agenda que "ha chocado con los intereses de Estados Unidos, particularmente desde que Venezuela se convirtió en su quinto miembro", afirmaba Nealon.

"Lo impredecible de dos de los líderes del Mercosur, Néstor Kirchner de Argentina y Hugo Chávez de Venezuela, han complicado aún más la política del Mercosur", precisaba el jerarca.

El mismo cable indicaba que mientras el Mercosur exhibe "una imagen de cohesión" política, "hay importantes disputas y frecuentes puñaladas por la espalda detrás de escena".

En particular, menciona que Uruguay "ha sido víctima de la falta de solidaridad" en el Mercosur, por el conflicto con Argentina por Botnia y el desinterés de Brasil en el tema.

Nealon también aseveró que "la agenda comercial del Mercosur puede ser catalogada como poco más que un fracaso. El proceso 4+1 con Estados Unidos está muerto. Las negociaciones con la Unión Europea también están estancadas, y todo lo que el Mercosur ha logrado completar son moderados acuerdos Sur-Sur. Un arancel externo común con más agujeros que sustancias y la creciente propensión de Argentina, Brasil y Venezuela a acuerdos bilaterales, sin consultar a los socios pequeños, son más pruebas de lo insatisfactorio de la política exterior del Mercosur".