Bruselas. Ministros de la eurozona acordaron enviar una misión conjunta de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional a Irlanda, que podría preparar un camino para evitar que su crisis de deuda se extienda a otros países.

Los ministros dijeron tras las conversaciones de este martes que el equipo de la Comisión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo (BCE) se focalizará en el diálogo que iniciaron esta semana respecto a brindar asistencia al sector bancario de Irlanda, si Dublín decide solicitar ayuda.

Sin embargo, varios economistas dijeron que un rescate estatal es una posibilidad clara, pese a la decisión del Gobierno irlandés de resistir la presión por un rescate inmediato sólo meses después de que el FMI y la UE ayudaron a Grecia con sus problemas de deuda.

"Hay un clima de inevitabilidad respecto a que habrá algún tipo de rescate", dijo Alan McQuaid, economista en jefe de Bloxham Stockbrokers. "¿Por qué ir a Dublín si no van a dar un rescate?", preguntó.

El Gobierno irlandés espera evitar un rescate humillante que podría debilitar aún más su poder pero ha dejado la puerta abierta para la ayuda a sus bancos, que quedaron tambaleando por la crisis financiera global y un desplome del mercado de propiedades.

Los bancos se han vuelto cada vez más dependientes del financiamiento del BCE debido a que otros bancos comerciales han sido reacios a ofrecerles crédito desde la crisis en Grecia.

"Cualquier asistencia relativa a solucionar el problema del sistema bancario de Irlanda será extremadamente bienvenida", dijo el ministro irlandés de Finanzas, Brian Lenihan.

La acción de los ministros de Finanzas de la eurozona, a los que se sumarán sus colegas de la UE para mantener conversaciones en Bruselas este miércoles, se asemeja a la decisión de enviar un equipo UE-FMI-BCE a Grecia como parte de su rescate.

Fuentes de la eurozona dijeron que había un principio de acuerdo para destinar ayuda a Irlanda cuando la misión conjunta complete sus consultas -quizás en días-, y que la ayuda no sería sólo un programa para los bancos.

La ministra de Economía de Francia, Christine Lagarde, declaró que se estaba trabajando para explorar que medidas se podrían tomar, y "estamos más cerca de una cuestión de días más que de seis meses".

Es mucho lo que está en juego, aunque otros funcionarios europeos desestimaron una sugerencia del presidente de la Comisión Europea, Herman Van Rompuy, de que el futuro de la UE podría estar en juego.

La canciller de Alemania, Angela Merkel, dijo que ella no creía que la eurozona estuviera en peligro.

"Pero estamos experimentando sacudidas y situaciones de una clase que no hubiera soñado hace un año y medio", dijo Merkel a la cadena de televisión ARD.

La preocupación porque la crisis en Irlanda podría contagiarse a otras economías débiles en el bloque de la eurozona ha hecho temblar a los mercados financieros y elevó los costos del crédito.

Una incertidumbre prolongada podría causar nuevos cimbronazos en los mercados, aunque McQuaid dijo que los mercados de bonos podrían responder positivamente el miércoles a la actuación de los ministros.

"Pero no estoy convencido de que incluso si ocurre un rescate los problemas de la eurozona terminen allí. Los mercados están oliendo sangre", agregó.