Londres. La crisis fiscal que amenaza a la eurozona no lograba minar la confianza de los consumidores y la mayoría de empresas en junio, lo que aumenta la esperanza de que la recuperación de la región se mantenga.

En el informe mensual publicado este martes por la Comisión Europea, el Indicador de Confianza Económica subió a 98,7 puntos en junio frente a 98,4 en mayo, lo que sorprendió a los economistas, que habían previsto un descenso a 98,0.

La confianza de los consumidores repuntó ligeramente tras la fuerte caída de mayo, cuando comenzaron a dejarse notar las implicancias  de los esfuerzos de la eurozona por rescatar al gobierno griego.

El dato pasó de -18 en mayo a -17 en junio, por una valoración ligeramente más optimista de la perspectiva de la economía para los próximos 12 meses y por el menor temor al desempleo.

La confianza industrial permaneció invariada en junio en -6, por encima del nivel de -7 que esperaban los expertos.

La confianza económica en Grecia y España mejoró tras los fuertes descensos de mayo, de la mano del sector servicios en ambos casos. En Portugal, en cambio, siguió deteriorándose.