Buenos Aires. El gobierno argentino sufrió esta semana dos traspiés en su apuesta por persuadir a los escépticos de que sus estadísticas económicas son confiables.

La Comisión de Población y Desarrollo Humano del Senado aprobó un proyecto de ley que normalizaría el Instituto Nacional de Estadística y Censo (Indec), acusado de manipulación de datos.

Funcionarios del gobierno niegan las acusaciones y señalan que los datos del Indec nunca han sido mejores.

El proyecto de ley otorgaría al Indec mayor autonomía y establecería un proceso de selección competitiva para escoger a sus altos ejecutivos y estadistas.

En tanto, varias facultades de la Universidad de Buenos Aires concluyeron un esperado informe que cuestiona la manera en que el Indec calcula sus datos.

La investigación, que se habría entregado al rector de la universidad esta semana, podría complicar los esfuerzos del gobierno de apagar las críticas.